lunes, 25 de junio de 2012

SOLO RECUERDOS



SOLO RECUERDOS


Ahora lo recuerdo todo...

Recuerdo mis días de calor allí donde nací, tierra serena y dorada, donde la belleza de sus mujeres hace que los caballeros andantes se vuelvan locos, y luchen contra los molinos para defender a su dama, donde las siestas son sagradas, y las salidas a la puerta de la calle en las noches de insomnio y calor, necesarias.

 
Recuerdo como placidamente ayudaba a mi abuela a guisar berenjenas, y como cosíamos juntas, tenia que enhebrarla la aguja un montón de veces por que sus ojos ya no veían como los míos, niña de siete años, extasiada de leyendas y cuentos,  que en esas tardes contadas para entretenerme y, que en mi han quedado como simiente de mi estupenda familia, de mis días felices de la niñez.


Recuerdo que en una reunión de amigas, recordábamos las cosas que en nuestras casas nos decían, cuando nuestras madres o hermanas mayores se enfadaban con nosotras, quería recordar alguna palabra malsonante que me hubiesen dicho, algún insulto que hubiese hecho mella en mi, y fue imposible, jamás me dijeron nada para humillarme, jamás me dijeron una sola “ ves como eres una niña mala” jamás me acosté llorando por una riña, jamás fui desgraciada, aunque mi padre no viviese con nosotros.


Recuerdo tantas buenas cosas, que pienso que no serán comprendidas sencillamente, mi vida era una vida tranquila, basada en el cariño y el respeto a los demás, en la confianza y la verdad, en los abrazos y besos que mi madre me daba, al no tener que repartirlos con la presencia de mi padre.


Me he sentido siempre tan querida que, mi vida ha sido y es sencilla y dulce, mis antepasados me traen bellos recuerdos, y la vida siempre me ha tratado bien, no sobraba el dinero, pero si el amor entre mi Madre y mis hermanos, cada día era diferente, y mi hermano nos amenizaba las noches con sus historias que jamás fueron para no dormir, sin televisión, sin guerras, ni miedos de los telediarios, como ahora que nos tienen el corazón encogido, y la ilusión casi muerta.

2 comentarios:

Gilberto Cervantes dijo...

Por eso que nos cuentas y por mas no podemos permitir que a nuestros hijos y nietos les roben la felicidad. No se puede mirar para el otro lado!

Una paz tus letras!

Besos y se feliz!

Lola dijo...

Hola Gilberto, claro que no debemos permitir muchas de las cosas que nos imponen, el futuro para mi es el día a día, pero para mis hijos y mis nietos, quiero lo mejor, y sé que todos intentaremos que así sea. Gracias por tu comentario. Un abrazo.