sábado, 11 de agosto de 2012

AYER




AYER


Mi madre me contó que cuando ella era pequeña todo era tan diferente, que… Seguro que yo no podría vivir así le dije después de contarme un montón de cosas, por ejemplo…


A ella la mandaba su madre a comprar en la tienda de ultramarinos de la esquina, que no compraba el aceite por litros, sino que llevaban la botella y pedían medio litro, o tres cuartos de litro, incluso un “cuartillo” que era la medida más pequeña que se usaba por entonces.


Me contó que todo se vendía suelto, que se pedía una onza de chocolate para la merienda, y no comprabas la tableta entera, y nada de bolsas de plástico cerradas al vacío, nada de leche pasteurizada, nada de agua mineral embotellada, y la miel la vendía un señor con una borriquilla, y te servia la que pedías a un recipiente de cristal que tu llevases, siendo siempre el recipiente donde era transportada un pellejo de piel, de no se cual animal, y todo eso era normal.


Me hablaba de las matanzas que se hacían en los pueblos, donde se juntaban las familias a matar un cerdo o varios, donde todos participaban, y donde los niños lo pasaban bomba, mientras esta labor se realizaba al menos una vez al año, y que se ahumasen o salasen bien, era la garantía de comer bien en el invierno, sin frigoríficos, ni congeladores como ahora todos necesitamos, poniéndose manos a la obra para hacer chorizos morcillas, y jamones, y todo era aprovechable.


Me contaba que el pan era solamente pan de pueblo como decimos ahora, nada de pan de molde, ni de semillas, ni de nueces, de soja, de ajo, de yogur, y de tantas variedades como hay en nuestras grandes superficies, que no hacían la compra del mes, solamente se hacia día a día, y nadie se moría de hambre, y yo me pregunto ¿y es eso era posible?


Me hablo de su casa sin calefacción, sin televisión, video, ni ordenadores, sin veraneos, y sin piscinas, sin discotecas, y apenas un cine (si lo había) y no en las multisalas que se instalaron por todas partes, donde escoger una peli es una aventura, necesitando un programa con la sinopsis de cada película, director, artista, y horario, por que si no es difícil saber lo que quieres ver, pero mi madre hablaba de la radio como un jardín de sueños, y miles de notas para escuchar el latido del mundo.


Yo pienso que entonces la vida era mas sencilla, que todo se hacia al día, que no se pensaba en el mañana nada mas que para ahorrar, y pensar que seria de ellos al ser viejos, aun sabiendo que teniendo hijos, los cuidarían, no como ahora, que las grandes ciudades están llenas de residencias para mayores, donde se deja a los ancianos que mueren de melancolía y soledad, donde se les hace ver que ya es tiempo de morir, porque ya no tienen nada que dar, y molestan en casa.


Como ha cambiado todo ¡¡¡ Madre mía!!! No se si me gustaría vivir así, quizás podría ser mas feliz ya que la sencillez hace que la vida fluya mas tranquilamente, y no como ahora que se va corriendo a todas partes, que se pasea en metro, que perdimos nuestro campo, y que solamente vivimos para llegar al futuro, sin darnos cuenta que simplemente vivimos en el, pero yo me pregunto ¿que se me ha perdido a mi en el ayer?

6 comentarios:

BEGO dijo...

Se puede Lola...
Hace no mucho fuimos a Brasil estuvimos con gente de allí...convivimos en una aldea hippy,sin luz ni agua(solo la del mar y el río)...jamás pensé que pudiera ser feliz así.Y LO FUÍ Y MUCHO......

EMBRUJO dijo...

hola lola cielito es que era otra epoca, recuerdo que la leche pasaba el cabrero por las mañanas, ah y estaba mu rica jajjaa y la via era mas sencilla, las vecinas estaban unidas si a una le pasaba algo, se ponia malita allá to el mundo a cuidarla, en fin que aquella epoca era mas sociable ahora nadie cuida de nadie, o poquitas cosas buenas hay en fin me encantó lo que tu madre te contaba jajja yo vivi una mijita en mi niñez de esa via tan bonita que fue pa mi, cuando las muñecas eran de carton, jajaja besitosssssssssss

Mari-Pi-R dijo...

Ahora tenemos abundancia de toda clase de productos y finalidades que nuestros padres carecieron incluso nosotros en nuestra niñez y no somos más felices con ellos que lo fueron nuestros antepasados.
Besos

Lola dijo...

Hola Bego, es verdad que no sabemos todo lo que podemos aguantar, y como llenaríamos nuestras vidas con la mitad de lo que ahora tenemos y que nos parece imposible. Tu eres una chica valiente, no me extraña que lo de Brasil te pareciese una aventura feliz. Un beso amiga.

Lola dijo...

Hola Embrujo, claro que era otra época, y todo hemos podido superarlo, pero es difícil ir de más a menos, ahora con la crisis lo mismo nos hace volver a los 60…
Bueno muchas gracias por tu comentario. Un beso.

Lola dijo...

Hola Mari-Pi, si es verdad, ahora tenemos mucha abundancia de todo, ojala y podamos seguir así. Un beso y gracias por tu hermoso comentario.