martes, 18 de febrero de 2014

EL SUEÑO

 
 
EL SUEÑO


Pasaba unos días en un pueblo de Jaén con unos amigos y amigas, nadie nos conocía, y el sitio muy tranquilo, y lo comprobamos mas tarde. Nos quedamos en un camping un poco alejado del pueblo, pero se llegaba bien andando, y a mi me apetecía andar al atardecer.


Por un lado ya habíamos descansado unos días, nos enteramos que el sábado era fiesta en el pueblo, yo me decidí a ir aunque los demás no quisieron nada de fiestas, estaba arto de tanto descanso... eso me cansaba mas aun.


El sábado al atardecer eché andar, aun no había mucha gente, yo empecé a mirar todo lo que había allí, era como en todas partes, como en todos los pueblos de España.


Decidí tomarme un helado, al acercarme vi que una chica morena de grandes ojos negros, pagaba su helado y mientras le daban el cambio me dijo; tu no eres de aquí conozco a los del pueblo.


Le comente que estaba en el camping de las afueras, iniciamos una conversación, ella estaba sola y yo también y nos quedamos juntos toda la noche.


Hablamos de muchas cosas, era una chica interesante, me empezó a gustar al momento de conocerla, la verdad es que me sentí muy a gusto, comimos una pizza, y una Coca, después bailamos, hasta que se cerro él ultimo chiringuito.


La gente marcho para sus casas, y yo la acompañe hasta la suya, en medio del camino le dio un escalofrió, y le puse mi chaqueta, en la puerta de su casa nos dimos un beso de despedida, quede a ir a verla al otro día.


Al volver me di cuenta que se había quedado con la chaqueta puesta, no me importo porque la vería al otro día, allí tenia la cartera con mi documentación, y volví por la tarde.


Llame a su casa, me abrió la puerta una señora que supuse que era su madre. Pregunte si estaba Maria, la mujer abrió los ojos mucho, y al verme con una sonrisa de tonto me cerro la puerta en la cara. Me quede sorprendido, y sin saber que hacer, me marche al camping y lo comente a mis amigos, los deje muertos de risa y me marche a dormir.


Al otro día por la mañana y con mucho calor volví a la casa, abrió la misma señora y le repetí que quería ver a Maria, que la noche del baile se había quedado con mi chaqueta, la señora se me quedo mirando y se puso a llorar y sin decirme nada me cerro al puerta, le grite que no me hiciese eso, me marchaba en dos días y necesitaba la cartera, la señora sin abrir la puerta me dijo ven mañana y te explicare. Volví con un cabreo de la leche, esa tía se reía de mí, después me lloraba, pero no me daba la chaqueta.


Volví muy enfadado, ella me esperaba, y me dijo acompáñame, no hablo en todo el camino, y llegamos a las puertas del cementerio, allí anduvimos un poquito y enseguida apareció, al acercarme vi la chaqueta sobre una lapida, y en la tumba la foto de la chica del baile. Había muerto hacia diez años, me puse a llorar sin entender nada, me explico que había muerto de camino a casa, el día de la fiesta, yo le comente que era imposible, habíamos bailado, pero era evidente que yo estaba equivocado... ¿A quien había acompañado yo asta la casa?


Su madre me contó... que la había atropellado un coche y jamás habían sabido quien lo hizo, mi chaqueta estaba allí, era lo único verdadero, para mi lo demás...


Durante un tiempo no pude olvidarla, hubo momentos de locura, después olvide; hoy volví al pueblo es el día de la fiesta, hoy volví a bailar con ella, hoy le he vuelto a dejarle mi chaqueta, mañana sé donde recogerla.

7 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Cuantas cosas soñamos de las que no tenemos explicaciones y que claras las vivimos, pero siempre hay alguna relación en los sueños de la realidad, me imagino que tu se la habrás encontrado.
Un abrazo

FLOR dijo...

Hola Lola , me dejas con los pelos de punta , sí es un relato imaginario es muy bueno , me a gustado mucho besos de flor.

Marinela dijo...

Un sueño muy inquietante,espero leer más relatos escritos por ti.

Un abrazo.

Bertha dijo...

Hola Lola: es sobrecogedor este relato pero...dicen que la realidad supera a veces a la ficción.

Ya hace un tiempito que no te visitaba: estas ausencias obligadas me dejan muchas ventanitas sin visitar.

Un beso feliz miércoles.

Pilar Contreras dijo...

Esa sensación de estar dormida y ser todo tan real que no distingues de la realidad y de la misma ficción.
Un precioso relato Lola, me ha encantado.
Besos Pilar,

Ernesto. dijo...

Buenas noches Lola, un abrazo.

Lapislazuli dijo...

Guauu increible historia
Abrazos