viernes, 2 de octubre de 2015

LA AUSENCIA





LA AUSENCIA


Estaba yo "guardando la ausencia de mi novio" que trabajaba en Madrid, y como no salía ni a la puerta de la calle, se me presento la oportunidad de pasar un fin de semana en un albergue que pertenecía a la O.J.E. que era una organización donde los jóvenes hacían campamentos de verano, allá en los pueblos de castilla, donde los jóvenes y chiquillos corrían por el campo sin que les molestase ni el frío ni el calor.


Me llamo el suegro de mi hermana y me comento, vente con nosotros seguro que a Ángel no le importara, así te dará el aire, que no sales ni a la puerta de la calle, pareces una presa... Del amor, y me anime a irme con ellos.


Sus amigos, una pareja con diez hijos llevaban una furgoneta de no sé cuantas plazas, y me fui con ellos que tenían sitio de sobra. Estos amigos ponían fin a la temporada, debían de informar de los desperfectos que se habían producido en el tiempo que los muchachos habían campado a sus anchas el último verano, después quedaría cerrado hasta Semana Santa.


Llegamos el viernes ya casi de noche, empezamos a recorrer el recinto y a elegir habitaciones, había mantas y sábanas, muchas literas, y un gran comedor con bancos y grandes mesas donde los chicos comían y jugaban, era divertido pasar allí unos días, a mí que no me gusta mucho el campo me parecía una aventura, yo jamás había podido ir a ningún si sitio así.


Preparamos todos camas mientras los padres se acercaban al pueblo a comprar pan y alguna cosa típica de por allí, y a su llegada ya estaba todo preparado, los chicos se encargaron del comedor, y las chicas de las habitaciones.


Estuvimos haciendo el ganso, y después decidimos irnos a dormir para levantarnos temprano y así aprovechar bien el sábado, teníamos pendiente una excursión por el monte, corretear por allí, y prepararnos para un largo invierno.


Cuando ya llevaba un buen rato durmiendo me despertó una música que sonaba fuera del recinto, yo que me dormía por los rincones estaba enfadada, quería dormir, y esta pandilla se habían llevado el aparato de música y a tope la oían en medio del campo, y pensé ¿en qué piensas los padres que no les dicen nada, anda que no hay tiempo mañana para oír música...?


Total me levanté en pijama y salí al campo, había luna y se veía bien, pero la música sonaba más adelante y proseguí hasta que vi sus sombras, y yo ya iba protestando, les decía que no tenían consideración por el descanso ajeno, pero no llegue a verles, sólo sus sombras y su música como un canto gregoriano me invita a seguir caminando...


Llegue como a doscientos metros de la casa, allí desapareció la música y las sombras, me quede un instante mirando las estrellas, y al no ver nada volví a la casa, y allí los encontré a todos, gritaban mi nombre, el padre de la familia estaba enfadado junto al cabo de la guardia civil que se me quedo mirando con cara de malos amigos, se acercó a mí y me dijo ¿dónde has estado, estamos buscándote todo el día? 


Yo les comenté que acababa de levantarme al oír la música que había entre los árboles, que me había acercado a decirles a los chicos que por favor bajasen la música porque era imposible dormir, y que enseguida entre risas y susurros habían desaparecido, me estaban tomando el pelo...


Entonces me explicación, desde la madrugada no te encontrábamos, has pasado todo el día fuera, un retén de la guardia civil te ha estado buscando sin encontrarte, me puedes decir ¿qué has hecho, y donde has estado?


Nada puede decir, sólo que hacía unos minutos que me había levantado, y que volvía sin encontrar a nadie, que seguían siendo las tres y media de la madrugada, y no las ocho te la tarde, y que estaba cansada, que quería seguir durmiendo, que me había picado algún hermoso mosquito en la espalda, y me escocía y picaba mucho, que haber si tenían alguna crema para calmar mi dolor. Me echaron la charla sin creerse nada, y me acompañaron hasta mi cama, allí se quedaron un rato a mi lado y me dormí.


Total que pase el fin de semana desaparecida y al volver el domingo después de comer llegue a mi casa rendida, dije que no le contasen nada a mi madre, y decidí olvidarlo todo sólo la pequeña herida dejo una marca en mi cuello, y ya no he vuelto hablar de eso, sólo en las noches de luna, yo me quedo mirándola como aquella noche que sin darme cuenta seguí su rastro, y me perdí ese día sólo dejando que la noche me abrazase, y las sombras me acompañasen sin saber a donde...


9 comentarios:

Marinel dijo...

Se me ha puesto la piel de gallina leyéndote, de veras...
Una experiencia que por mucho que te empeñes en olvidar, como ves, sigue ahí rondando tu mente, y no es para menos!
Un beso.

Bertha dijo...

Una anedocta que solo te dejó una marca... pero que solo tu puedes tirar de ella :cada vez que ves la luna llena...

Un beso grande Lola

PEPE LASALA dijo...

Me has dejado con la boca abierta Lola; eso es lo que llaman un "agujero en el tiempo" que le ha pasado a mucha gente ¿no? Madre mía. He oído algún caso, así como de agujeros en el espacio, y es muy interesante. Gracias por esta historia. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

DEMOFILA dijo...

He leído tu historia tan concentrada, tanto que al llegar al final me he sobresaltado, buen final para una gran historia, me ha encantado.
Dicen que hay agujeos en el tiempo y puede que sea verdad, no sé si tu entrada es fruto de tu imaginación o la has vivido, de una forma u otra es formidable.
Besos, feliz domingo.

AMALIA dijo...

Una experiencia para no olvidar
Gran relato
Un besito

Mari-Pi-R dijo...

Pues una historia de película como se dice, la verdad que debiste de pasarlo mal en el fondo de todo, hay cosas que muchas veces no se comprenden lo que pasa.
Un abrazo.

Volarela dijo...

Un relato atractivo, que atrapa y deja a la imaginación del lector lo que pudo suceder en ese espacio de tiempo vacío...

Un abrazo bien grande :)

Cilos10 dijo...

¿ Te pasó todo eso? ¿ Es posible ? Soñabas? ¡Madre mía! ¡qué misterio! es inquietante Recuerdos del pasado. Muchos besos.

María dijo...

Que interesante querida amiga, esa historia me ha conmovido y estoy segura que te ha pasado, ya que eres una persona muy especial, me gusta mucho venir a visitarte, he estado unos dias en Lisboa pasando unas mini vacaciones y por eso no he venido antes. Mil besicos cielo