lunes, 19 de marzo de 2012

TE VÍ


TE VÍ

Té vi, tus ojos de un color indefinido, tienen la transparencia y la limpieza del agua, la mirada perdida entre las gentes, tu sonrisa al viento como una bandera, y tú pelo negro noche sin luna.


Pase la tarde a tu lado, sentí la alegría que me acompañaba, y mi cuerpo orgulloso dejaba volar el alma hacia otros días, tiempo atrás cuando tu llegaste a mi vida y la invadiste, y de ese día surgió todo, todo de lo que soy ahora.


Mi aguilucho valiente, volando siempre alto para que nadie te haga daño, hacía mucho tiempo que no pasaba una tarde contigo, y fui feliz ayer, tu, te llevas tu cuerpo joven y fuerte cada día, pero junto a mi queda tu alma, porque mía será siempre hijo mío.

4 comentarios:

BEGO dijo...

Tierno....muy tierno
Seguro se siente orgullosisímo de ti
BESOS

Lola dijo...

Hola Bego, yo pienso que todos los hijos queremos a nuestras madres más que a nadie. Pero al tener hijos te das cuentas de lo mucho que se les quiere, piensas en lo mucho que nos han querido ellas, las madres. Gracias por tu comentario. Un beso.

Rosa.E dijo...

Qué hermoso!!! un poema escrito con el corazón
Lola te deseo una linda semana
Un abrazo

Lola dijo...

Hola Rosa, es verdad, esto está dedicado a mi hijo, y lo escribí solamente con el corazón, y es él quien me dicto su contenido. Muchas gracias por tu comentario. Un beso.