miércoles, 24 de julio de 2013

NO PODRÁN MARCHARSE





 
 
NO PODRÁN MARCHARSE

 
 
Aun me paseo por la casa viendo las cosas que dejaron al marchar…

 
 
En sus cuartos parte de su ropa, sus cintas de música (cintas que ya ni sirven) pero que recuerdo cuando pasaban días grabando cosas, con su música tan alta que vibraba el suelo de arriba, mi cuarto de estar, y que me hacia bajar para decirles ¡¡¡ ya esta biennnnnn!!! Pero de eso ya hace… mil años.


Aun sus armarios conservan ropas suyas, zapatos, y cazadoras, pantalones y pijamas que ya jamás se pondrán, y el olor de ellos, los que salieron de mi cuerpo, alimente, cuide, y sobre todo ame.


Es difícil que esa sensación desaparezca de una madre, es tan difícil de sentir como perder un brazo o una pierna y aun sentirla dentro de la ropa aunque ya no exista, eso son nuestros hijos, una gran parte nuestra.


Nada tiene que ver con lo que las madres sentimos, es verdad que cuando vuelven al cabo de tiempo, y nos juntamos todos, la casa vuelve a vivir, se sonríe, y la madera cruje como contestando a sus palabras, a sus risas.


Después cuando se marcharon, a solas me digo ¡¡¡ como he podido vivir así tanto tiempo, si me vuelvo loca!!! Pero eso es una excusa, es no querer reconocer que me siento sola, que los echo tanto de menos, que voy encendiendo las televisiones para oír sonidos, para no oír respirar a las plantas, para no oír llorar a los grifos, para no oír mis lamentos.


Y así va pasando el tiempo que cada vez los aleja de mi, aunque a veces yo vaya por sus casa, y nos juntemos en mi casa de la playa, pasándome todo el día en la cocina haciendo las comidas, y los postres que siempre les gustaron.

 
Ahora a solas con sus cosas, paseo y me empapo de su felicidad, y de su ausencia, y siento que jamás se marcharan de mí, aunque ellos no lo sepan.

6 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Comprendo muy bien tus pensamientos y te me imagino dar vueltas por las cosas olvidadas y dejadas en un pasado.
Un abrazo

Verónica dijo...

Lola, nunca se marcharán forman parte de ti ahora y siempre.
Besos, buena noche amiga

Lola dijo...

Si Mari-Pi, hay días que los echo mucho de menos, aunque sé que es leí de vida, algún día me acostumbrare. Gracias por tu comentario. Un beso.

Lola dijo...

Hola Vero, ya sé que de nuestros corazones no se van pero los echo de menos a cualquier hora, pero en las noches… sus cuartos vacios me ponen triste. Un beso Vero.

Palabras sueltas dijo...

Los hijos... querida Lola son avecillas a los que debemos enseñarles a volar con la gran diferencia que permanecen amarrados a nuestro corazón de por vida.
Me has dejado triste con tu comentario anterior en Palabras sueltas. Seguro que estas rodeada de cariño y necesitas que te den un apretoncito, desde esta lineas te envio el mio. Besos inmensos, Pilar

Lola dijo...

Pues si amiga, tenía un día bajo, hoy el sol vuelve, y mis hijos y mis nietos están de camino para pasar unos días a mi lado a orilla del mar. Gracias por entender mi día… regular. Un abrazo enorme. Gracias.