domingo, 2 de septiembre de 2012

27 DE AGOSTO






27  DE  AGOSTO


Fue un día más el 27 de agosto del año 2012…

Me prepare para ir andar, pero salí un poco más tarde, mi amiga tenía que hacer cosas y no vendría andar conmigo, y a las nueve me fui andando por la playa.

Ellos habían llegado el día anterior, mi marido conoce a los dueños del apartamento, y habían hablado que sus vacaciones terminaban el domingo, y que se quedaría su hijo con su nuera y sus nietas unos días.

Mi vecino, había puesto en su terraza del piso once un nuevo cerramiento de cristal, pero sin aluminio, son esos nuevos cerramiento que se ven preciosos porque no hay nada que interrumpa la mirada al horizonte, nada de aluminio, un cerramiento  que se ha puesto recientemente de moda.

Yo pienso que la pareja que llego al apartamento, y más las madres con hijos pequeños, algo debió de ver y se acostaría con el tema de apretar un tornillo, o algo le quito el sueño, porque a la mañana siguiente, el lunes con el destornillador en la mano, paso al arreglo sencillo.

Eso ya eran las nueve y cuarto, yo caminaba por la playa tranquila, y viendo que al salir más tarde el sol apretaba más de lo que yo creía, y decidí volver un poco antes.

En la playa me encontré con una vecina que me dijo ¿sabes quién se ha matado? Yo con cara de susto le dije cuando, y me dijo hace media hora, y le comente ¡¡¡pues no!!!

Entonces me comento, un hombre se acaba de tirar por la ventana, se ha suicidado…

Yo me quede atónita, este año ya he tenido bastante acción en mi casa que con tantos niños, ha sido un caos, y empecé a ver la policía y las cintas que ponen para que nadie pase por un lugar con un cuerpo muerto en el suelo.

Subí a casa, y cámara en mano mi marido me dijo, no te asomes, hay mucha sangre, y yo le dije voy a ver, y efectivamente, una sabana cubría el cuerpo y nada se veía, aunque ya habían llegado los de funeraria, y el juez aun estaba abajo libreta en mano apuntando cosas.

Yo dispare mi cámara sin que si viera nada, aunque si mis ojos no vieron nada, la cámara sí... pero esas fotos estan muy bien guardadas.

Y no era un hombre, eso fue un rumor de gente que no sabe y por querer saber "inventan", y quien estaba en el suelo fue una mujer joven, con un pantalón corto, y una camiseta de tirantes rosa, con el brazo sobre la cabeza, y allí mismo una enorme mancha de sangre procedente de ella.

Ha sido trágico ver a la hermosa joven allí muerta, y yo pensaba... si hoy empezaban sus vacaciones, con su marido y sus hijas, como ha podido pasar.

Y es que la madre es un exceso de celo, algo vería en ese cerramiento que se puso a remediarlo, y una mano apoyada en el cristal, y en la otra el destornillador hizo que sin sujeción se precipitara al vacío, y allí se termino el verano y la vida para ella.

Ahora todos miramos desde la playa al piso once, y pensamos en una desconocida, que nos ha dejado con el alma volando junto a ella.

Descanse en paz.

2 comentarios:

Amilcar Blanco dijo...

Lola, lo que contás es escalofriante, me imagino que te habrá amargado las vacaciones ¡Terrible! Bueno, un beso y espero que puedas superarlo porque aunque no la conocieras personalmente a la muerta, la manera banal y casual de perder su vida, siendo tan joven, esposa y madre resulta demasiado impresionante.

Lola dijo...

Hola Amílcar, pues si que ha sido un amargo trago, menos mal que la mayoría de los veraneantes de estos bloques ya se habían marchado, y lo digo más que nada por los niños, que se hubiesen quedado asustados por mucho tiempo.
Muchas gracias por contestar a esta entrada tan triste. Un abrazo.