miércoles, 26 de junio de 2013

MI HIJO PEQUEÑO...



 
  
MI HIJO PEQUEÑO...


Mi hijo pequeño tiene gran afición a las motos, a tenido muchísimas y cuando se cansa las vende, en verdad que en esa casa... Sólo se ve la televisión cuando hay cosas de motos para ver, mi nuera esta hasta las narices con razón, pocas veces protesta o al menos yo no la oigo, y aunque hay televisiones por toda la casa, lo bueno es verla juntos, y como a mis nietos también les gusta pues casi todos contentos...
 

El lleva a sus hijos menos el pequeño ( aunque ya apunta maneras) montado en una mini moto con chupete incorporado... A una escuela de motorismo, es un deporte caro, para caprichosos, y para los niños en forma de diversión, no de competición.
 

Cuando los veo correr, a mi niña Andrea que ya tiene nueve años, aunque ya va para dos que práctica en el motorismo, y su hermano que corre desde los tres, ahora tiene cuatro me asusta, veo que no tienen miedo a nada, pero yo tengo miedo a todo, y verlos correr aunque da gusto saber que ellos no ven el peligro, yo lo veo por todo, mi hijo dice que el peligro esta en la vida diaria, y yo voy más allá...
 

Veo las fotos que me manda, o que pone en Facebook me alucinan, los vídeos son fantásticos, el dice que todo hay que empezarlo pronto, que ser campeones es una disciplina, pero los niños solo ven juego en ello, y en el colé presumen de ser moteros, aunque no se sí sus amigos se lo creen, pero aprender ... Lo que se dice aprender va más despacio que con las motos, sobre todo el niño.
 

El me dijo el año pasado en las vacaciones... Sabes porque no quise estudiar... Pues porque papá estaba empeñado en que lo hiciese, ahora pienso, si las historias se repiten, sus hijos tampoco irán más allá de los juegos moteros, y no de la competición y los triunfos como el pretende.

10 comentarios:

Ricardo Tribin dijo...

Has hecho un post absolutamente precioso con una finura excelsa familiar.

Un abrazo

Lola dijo...

Hola Ricardo, si un escrito verdadero, ya veremos como salen las cosas. Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Verónica dijo...

Lola, bonito post y familia.
Ellos no le tienen miedo a nada, y nosotras siempre estamos con el ay. Es ley de vida, y hasta que no les toque a ellos no nos comprenden del todo.
Besos

Lola dijo...

Hola Verónica, si que escribo con el corazón cuando hablo de ellos, se que lo has entendido así, muchas gracias amiga. Un beso.

Ángela dijo...

Lo que cuentas es la vida! Y siempre hay que confiar...
Un beso.

Lola dijo...

Hola Ángela, así es, los padres y los hijos jamás queremos lo mismo, pero hay que confiar en ser nosotros los equivocados, al menos serán felices, y si se confunden... Gracias por tu comentario. Un beso.

AMALIA dijo...

¡¡Qué hermoso escrito!!.

Un abrazo.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Siempre sufrimos por ellos, pero asi es la vida...una entrada muy hermosa autentica, un abrazo querida amiga.J.R.

Lola dijo...

Hola Amalia, muchas gracias por tu visita. Un abrazo grande.

Lola dijo...

Hola José Ramón, si amigo, siempre sufrimos por ellos que casi nunca nos hacen caso, gracias por tu visita. Un abrazo.