domingo, 26 de abril de 2015

HOY RECUERDO QUE...




HOY RECUERDO QUE...


Le salí barata a la vida...


Fui la cuarta hija en una familia que había pasado por mejores épocas, no fui una niña deseada, yo siempre digo que fui un “recuelo” por que soy la más bajita de los hermanos, y siempre fui la heredera de abrigos que ya no abrigaban,  gorros y guantes inexistentes.


No estuve enferma jamás, aunque mi Madre nos operase de las anginas a mi hermana y a mí en el mismo lote, solamente por que no hubiese envidias (digo yo) en casa se olvidaban de mí por no ser chica de ruidos ni de llantos fáciles como mi hermana, que siendo la mas querida por mis abuelos, era la mas guapa, y la mas estupenda de las tres, y  para nosotras las pequeñas, mi hermana mayor fue la favorita, pero eso lo sentí ya mucho mas tarde...


Me gustaba perderme en mis silencios, y despertar al pan con chocolate de las meriendas, (la mejor comida del día, al menos para mí) me gustaba comer las nueces a escondidas, y las bellotas cerca de los cerdos que por entonces vivían cerca de mí, y que mi padre nos traía cuando eran pequeños, y desaparecían cuando ya daban beneficios, después de meses de limpieza y trabajo para las personas que vivían ayudándonos en casa.


Yo, jamás disfrute de las risas de mi madre, y los regalos de mi padre, mi hermana mediana era mi amiga, y mi enemiga, la que me quitaba mi ropa, y la que dejaba claro que la suya era solamente de ella, y cuidado con ponérmela.


Fui lo que se dice una niña sana, buena, y silenciosa, aunque cuando llegaba mi padre (de vez en cuando) me pusieran lo mas lejos de el, para que no contase nada, por que yo quería decirle cosas importantes para que el me tuviese en cuenta y no se marchase, quería contarle todo lo que el no había vivido en sus días de ausencia, y mis noches de vigía, pensando ¿donde estará?


Y fue fácil para mí la vida, oculta en grandes armarios, y cerca de pequeños braseros, bolsas de agua caliente en la cama, y campanas a nuevos despertares cada día, todo fue fácil por entonces, solo me resulto doloroso el olvido de mi padre, y el no ver a mi Madre a las horas del despertar.

11 comentarios:

Elena M. dijo...

Te entiendo ...
Igual que tu , soy la cuarta hija .
Mi padre se fue , cuando yo contaba quince meses de edad y mi hermana
el doble que yo .
Mi madre tuvo que hacer de padre y madre , trabajar fuera y dentro de casa ... etc .
A pesar de muchas carencias , considero que he tenido una infancia feliz .
Abrazos y besos amiga

Piruja dijo...

Hola Lola, bien triste lo que cuentas y doloroso a la vez, ya que no pudiste tener a ninguno de los dos cuando mas los querías tener tu a tu lado, se lo que duele ya que no igual pero si parecido lo tuve yo también, en fin, dicen que el tiempo lo cura todo pero no es verdad, solo mitiga un poco al dolor que siempre esta hay.

Besos.

Teresa dijo...

Te entiendo Lola. Besos y abrazos.

Marina Fligueira dijo...

Hola, también te dejo aquí dos letras para decirte que lo siento de verdad que no eres tú la única que hay muchas como tú.
Yo perdí a mi padre que se fue al cielo, cuando yo tenía dos año. Mi pobre madre quedó enferma de una parálisis. Mi única hermana tenía entonces catorce años.

Y si te contase mi niñez... Sería una película triste. Pero ya ves de todo se sale con un poco de suerte.
Un abrazo, preciosa. Y se muy muy feliz. Te lo mereces.

Mari-Pi-R dijo...

Yo tenía mucha diferencia de edad con mis hermanas mayores así que apenas heredaba nada de ellas.
Lo que hay que ver Lola que tenía una buena salud y a la vez eras una buena criatura, con el tiempo te has dado cuenta que eras mas amada de lo que imaginabas y no digamos guapa.
Besos.

AMALIA dijo...

Muy emocionante tu sincero.y entrañable relato.
Creo que mereces ser.muy feliz porque tienes un hermoso corazón.
Muchos besos

Verónica O.M. dijo...

La de cosas que no se olvidan...
Quédate con lo bueno, lo otro es mejor no tenerlo demasiado en cuenta.
Besos

Trizbeth dijo...

Lola querida, qué entrada tan personal y bonita, sí, a pesar de que en ella pueda vislumbrarse algún pesar, me parece que tus ojos de niña miraba las cosas, si bien como eran, también como tu mente las quería imaginar.

Qué bonito es tener hermanas, claro, asi es la vida, yo sólo tuve hermanos varones, auqnue te confieso, por ello mismo me sentí siempre princesa jaja

No imagino compartir mi ropa o el jaleo de muñecas, pero son experiencias amiga, que hoy te llevan hasta el punto de escribir y exponer de una forma tan bonita como una historia.

En la foto salen guapísimas y como se parecen!! No te imagino tan silenciosa jajaja, pero sí eso parece y de guapa túuuuu la más!! Shhh que no me oigan las sisters jajajaja♥

María dijo...

Que emocionante tu historia Lola, pero se te nota que eres una buena persona, y con mucha fortaleza la forma de contar tu historia es digna de admiracion. Besicos amiga

Lola dijo...

Muchas gracias a todos queridos amigos. Un abrazo.

Cilos10 dijo...

ME encantan tus vivencias.Tienen aire,color, sentimiento,alegrías y tristezas.
Es curioso: Parece que podemos ponernos fácilmente en nuestro alma de niñas y sentir las cosas que sentíamos, después de tanto tiempo...cómo se quedaron ahí clavadas!