viernes, 18 de diciembre de 2015

LAS MANOS DE...




LAS MANOS DE...


Aun recuerdo sus manos… blanquitas y regordetas, lindas como era ella.


Trabajaba mucho fuera de casa, después de comer se dormía un poco en un sillón que tenia de mimbre porque madrugaba mucho, después a mi  llegada del colegio ella cosía o tejía algún jersey para el crudo invierno de la Mancha, y entonces la recuerdo…


Ella siempre quiso mantenernos unidos a toda la familia, pero nosotros sus hijos éramos su vida, y siempre quiso tenernos pegados a ella como una sabana rota por el medio del uso, que ella remendaba con verdadera artesanía, porque los hilos estaban más que pasados de tantos lavados, y como no de los años sin poder comprar otras.


Las manos de mi madre unían nuestras manos como en oración, como parte de una tela maravillosa que jamás quería que se  rompiese, ni con enfados ni con ausencias, y ella lo ansiaba tanto que jamás se soltó el hilo de nuestros dobladillos, ni las vainicas del tiempo pasados separados, porque ella lo unía todo y a todos.


Su mente llena de miedos como su vida, siempre compraba la ropa para que nos durase más de un año, y que creciésemos sin que nada nos hiciese daño por apretado y pequeño de tiempo atrás, de tal modo que quien estrenaba la ropa la llevara grande, y quien la heredaba años después la pudiese seguir llevando aunque ya no abrigase igual.


Los calcetines eran remendados poniendo dentro del calcetín un huevo de madera que servía para esos menesteres, y que hacía que desapareciese “un tomate” del dedo gordo del pie, haciendo un remiendo propio de las monjas que todo lo cosían como los ángeles, porque ella no quería que llevásemos deshilachados nada, como ella llevaba el corazón por los avatares de la vida.


Mi madre todo lo cosía, teníamos mantas de todos los años de su vida, ya las pobres no abrigaban tanto como sus abrazos, pero seguían encima de nuestras camas ayudando a que llegasen sus sueños, y ella quería cubrirnos de retazos y de amor.


Ella cosía para que todo siguiera unido, y que no perdiéramos la esperanza, y que presillas y botones no se desabrocharan y quedásemos fuera de una situación difícil o embarazosa, para que asumiéramos cambios con la amplitud de los años, sin miedos.


Mi madre quiso que aprendiéramos a bordar sueños, ya que ella no pudo realizar casi ninguno, y nos hablaba de la belleza de sentirlos, y sobre todo luchar por hacerlos realidad, ella siempre estuvo a nuestro lado ayudándonos aun sin poder.


Ella siempre cosió hermosos bolsillos para que los llenásemos de hermosas vivencias, de monedas  valiosas de sentimientos, y de los mejores recuerdos vividos todos juntos.


Siempre aplico sobre nuestras mantas y sabanas un polvo de estrellas, para que alcanzásemos el bonito diseño que ella preparaba para nuestro día a día, y cuando sus manos estaban quietas, su mente volaba hacia nuestros destinos poniendo orden en ellos.


De las manos de maga de mi madre siempre salían soluciones cuando la vida me asombraba y lloraba sin saber qué hacer, ella siempre lo sabía, y  no me abandonaba en mis días sin felicidad, y sueños rotos.


Se bien que donde este, seguirá enhebrando agujas para nosotros sus hijos, para que no se nos rompan las ilusiones con tanto desatino, y ella en su tejer continuo habrá terminado la más bellas colchas tejidas de sueños, realidades, adversidades, y siempre su amor rematando cada una de las esquina.




16 comentarios:

manolo dijo...

Que Recuerdos.
Con añoranza se recuerdan esos momentos Vividos al lado de esa Persona.
Yo con mi Esposa, fueron 49 años de Felicidad al lado de Ella.

manolo

Teresa dijo...

Precioso Lola, me has hecho llorar recordando a mí Madre. Besos y Feliz Navidad.

CRISTINA dijo...

Hola Lola! Feliz Navidad amiga! Que tu corazón se abra como una rosa en primavera y su perfume inunde tu vida en estas fiestas y durante todo el año que se aproxima.
Feliz Navidad!

Kasioles dijo...

Hoy me has emocionado con tu entrada ¡qué no hará una madre por los hijos!
Hace ocho años que la mía se ha ido y me has reavivado su recuerdo en cada letra que has escrito.
Mi madre era una mujer muy positiva, de siempre encontraba soluciones para todo, también cosía, hacía unas prendas maravillosas, crecí entre planchas de carbón, cremalleras, cinturillas y telas de todos los colores, seguramente de ahí me viene la pasión que tengo por la moda, los zapatos, los complementos.
Estoy convencida de que ella, desde el cielo, ha captado tu mensaje de cariño y agradecimiento, te sonreirá desde lejos.
Para ti y para todas las madres, hoy quiero dejar un abrazo muy especial.
¡Felices Navidades!
Kasioles

AMALIA dijo...

Me ha conmovido tu relato.

Yo recuerdo a mi madre haciendo punto . Nunca podré olvidar tan bellos momentos.

Quiero darte las gracias por tu afectuosa compañía y desearte mucha felicidad.

Te mando un beso muy grande y mi recuerdo.

chusa dijo...

Qué hermosa imagen de tu madre remendando, uniendo con sus manos a sus hijos como retazos de una misma tela, como en oraciòn...Qué emocionantes recuerdos de una madre, que lo es todo...
Un beso y un abrazo, Lola

Mari-Pi-R dijo...

Lola es muy emocionante tus letras, tu madre cuidaba de las prendas y a la vez de vosotros y sus sueños se han realizado ya que ahora cada uno de vosotros habéis logrado lo que ella quería.
Besos fuertes amiga

anayaika dijo...

Buenas noches mi querida amiga, qué bonito lo que escribes de tu madre. Sin dudarlo me ha merecido la pena abrir mi blog por un ratito. Estoy bien. Un abrazo y un beso enorme

Bertha dijo...

La memoria es selecta y que bien selecciona todo lo que a lo largo de nuestra vida nos hace volver a ese lugar donde nos han dado tanto a cambio de nada.El cariño es una de las cosas que el paso del tiempo nunca puede arrebatarnos.

Mi querida y preciosa Lola, que pases una Felices Fiestas.

Besos

Lola dijo...

Como me alegro de veros a todos, pero especialmente a anayaika que estaba perdida desde hace meses. Muchas gracias a todos por seguir cerca de mi casa. Besos y ¡¡¡ FELICES FIESTAS !!!

Alicia María Abatilli dijo...

No hay manos como esas.
Únicas, ásperas quizás por los quehaceres, suaves para la ternura.
Abrazos y me gustó mucho, mucho leerte.

Ambar dijo...

Preciosas palabras. Las madres tejen sueños y esperanzas y hacen con ellos el camino que nos ha de llevar a la madurez.
! Feliz Navidad!

Lola dijo...

Muchas gracias a todas las que me visitáis habitualmente, me he acostumbrado a veros y me hacéis muy feliz. Un abrazo.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Manos realmente enamoradas.


Un Abrazo.

Cilos10 dijo...

Ëste maravilloso escrito lo repasaré muchas veces !Me encanta! lleno de sentimiento y una preciosa poesia, con adornos, con figuras simbólicas... ¡Qué facilidad tienes!Besos sss

Lola dijo...

Gracias a todos por vuestros hermosos comentarios. Un abrazo.