RECUERDOS DE MI MADRE Y DE MIS HIJOS
Yo pensaba más de una vez como seria estar sin ella, y por mucho que quisiera, no podía imaginármelo, tuvo que morir para saberlo.
Las madres marcan nuestros caminos a lo largo de nuestras vidas, y si es verdad que en un principio no nos gustan esos caminos, después de un tiempo nos damos cuenta que son los mejores del mundo, pero eso muchas veces lo descubrimos ya tarde.
Yo ahora, cuando pienso en ello se me pone carme de gallina al pensar que mis hijos pueden sentir ese amor que yo sentía por mi madre, y en verdad que no sé si alguna vez he sido digna de ese cariño, ya que yo mas que mi marido les he reñido, y les he amado mas que a mi misma.
Me siento orgullosa al oírles decir que soy la mejor madre del mundo, y me comparan con otras madres, y yo les digo que cada madre, para nuestros hijos somos las mejores, y sin duda que es así.
Cada día de mi vida, siempre he intentado hacerles felices, no lográndolo siempre que me lo proponía, siendo ellos mismos los que han elegido sus caminos por voluntad propia.
Ahora, vuelvo a recordar a mi madre, y sé que fue la mejor madre del mundo, tuve suerte que me dejase nacer, tuve suerte de encontrar el calor de su corazón, arropada con sus brazos, tuve suerte de encontrar su mirada en las noches y en las sombras de mi vida, y aun tengo suerte, porque después de irse, aun la siento a mi lado, y la brisa llena mi cara con sus besos, desde el otro lado.















