sábado, 7 de noviembre de 2020

EL FUTURO...




EL FUTURO...

De pequeña yo soñaba con el futuro...


Mi madre al llegar la noche y yo preguntarle cuando vendría papà, me respondía está trabajando, entonces yo soñaba que...


En el futuro habría muchas máquinas que le dejaría tiempo a mi padre para estar con nosotros, su familia, y más de una vez imagine como sería vivir todos juntos.


Como era pequeña, no pensaba que las máquinas que trabajarían en vez de mi padre le quitarían la paga que recibía por su trabajo, y que las familias tendrían que separarse y buscar otras formas de trabajo, porque yo por entonces el tema de que mi padre no estuviese en casa era cosa de la sociedad que separaba familias, y no de mi padre que ya no nos quería a ninguno de nosotros...


Imaginaba grandes máquinas que haría el trabajo de mil hombres, y esos hombres se quedarían junto a sus hijos, llevándolos al colé, o al parque, y paseando en los días maravillosos de primavera, o pescando en el río los atardeceres.


A mí me gustaba mucho quedarme a solas en la inmensa casa de mi madre, perdiéndome en sus habitaciones grandes y su largo pasillo, y pensar y pensar, tanto pensé que eso se ha convertido en realidad pero...


Ni mi padre ha vuelto, ni las máquinas de ahora les dieron el jornal a otros padres que ya pasan el día en casa... Con sus hijos, la sociedad ha encontrado nuevos marcados más baratos, y máquinas más grandes, para mandarnos a todos... A la calle, y ahora pienso en otro futuro, donde el hombre o la mujer trabaje, regrese a casa a la hora de la comida, y salgan a pasear al parque... Los fines de semana solamente.