sábado, 7 de noviembre de 2020

EL FUTURO...




EL FUTURO...

De pequeña yo soñaba con el futuro...


Mi madre al llegar la noche y yo preguntarle cuando vendría papà, me respondía está trabajando, entonces yo soñaba que...


En el futuro habría muchas máquinas que le dejaría tiempo a mi padre para estar con nosotros, su familia, y más de una vez imagine como sería vivir todos juntos.


Como era pequeña, no pensaba que las máquinas que trabajarían en vez de mi padre le quitarían la paga que recibía por su trabajo, y que las familias tendrían que separarse y buscar otras formas de trabajo, porque yo por entonces el tema de que mi padre no estuviese en casa era cosa de la sociedad que separaba familias, y no de mi padre que ya no nos quería a ninguno de nosotros...


Imaginaba grandes máquinas que haría el trabajo de mil hombres, y esos hombres se quedarían junto a sus hijos, llevándolos al colé, o al parque, y paseando en los días maravillosos de primavera, o pescando en el río los atardeceres.


A mí me gustaba mucho quedarme a solas en la inmensa casa de mi madre, perdiéndome en sus habitaciones grandes y su largo pasillo, y pensar y pensar, tanto pensé que eso se ha convertido en realidad pero...


Ni mi padre ha vuelto, ni las máquinas de ahora les dieron el jornal a otros padres que ya pasan el día en casa... Con sus hijos, la sociedad ha encontrado nuevos marcados más baratos, y máquinas más grandes, para mandarnos a todos... A la calle, y ahora pienso en otro futuro, donde el hombre o la mujer trabaje, regrese a casa a la hora de la comida, y salgan a pasear al parque... Los fines de semana solamente.




7 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Tus sueños eran muy bonitos!, hoy en día las máquinas han quitado el trabajo del hombre pero no han sustituido su salario.
Así vamos pasando la vida con crisis y ahora con la pandemia.
Un abrazo.

A.S. dijo...

Hola Lola!
Gostei muito do teu relato, pleno de recordações! Como tudo cambiou rapidamente!
Essas recordações estarão sempre guardadas com todo o carinho dentro do nosso coração!
Espero que estejas bem. Cuidate muito!

Un buen domingo. Abrazos!
A.S.

CRISTINA dijo...

Hola Lola, tus sueños al final se hicieron realidad. Las máquinas ahora mismo realizan más tareas laborales que los humanos, lola y lo que está por venir. A lo mejor no ibas con tu sueños mal encaminada. La tecnología está generando cambios significativos y está teniendo un fuerte impacto, en la mente y el cuerpo, y todos sabemos que el control mental se han vuelto mucho más posibles debido a la tecnología y la realidad virtual. Hay que estar más presente en el ahora, y están conscientes de las múltiples realidades de la existencia. Y, lo que hace falta que sea para servir al planeta de una manera apropiada y consciente, y que no caiga en manos equivocadas y sea una arma peligrosa en manos de algunos. Es un tema que dará para mucho.
Cuídate, abrazos desde el corazón.

AMALIA dijo...

Es un relato muy bello y emotivo.
Todo ha cambiado mucho. Ya nada es tan entrañable como hace tiempo.
Las fotos me encantan. Las imágenes antiguas me gustan mucho.
Un abrazo muy grande.


A.S. dijo...

Lola...vim reler-te e desejar uma boa semana para ti...

Un beso!
A.S.

José Ramón dijo...

Pase a visitarte y desearte una buena semana que disfrutes Saludos Cuídate

Manuel dijo...

La situación laboral ha cambiado mucho, pero lo peor ha sido que lo ha hecho en un periodo muy corto de años, y ha cogido por sorpresas a muchos obreros que no les ha dado tiempo o no han sido capaces de prepararse o adaptarse para las nuevas tecnologías. de ahí la dificultad de las personas mayores sin ocupación, para encontrar trabajo. Independientemente de que no hay trabajo para todos con tantos robots, y tanto padres como hijos, que si se prepararon están teniendo que emigrar, por lo que volvemos al comienzo de tu historia: Hijos que no ven a sus padres, y padres que no ven a sus hijos.
Me ha gustado mucho como cuentas tu entrañable relato, y me han encantado las fotografías con que lo documentas. Porque tu ya sabes lo que me gustan mi las fotos y postales antiguas.
Un fuerte abrazo, querida amiga.