CAUSALIDADES
Esta mañana al estar el día nulo, me levante a eso de las 8:30, y mirando como estaba el mar y el cielo, decidí irme a la cama otra vez, había estado viendo la tele hasta las 4 de la mañana, más que nada por el tema de las elecciones.
Bueno al levantarme me puse hacer la comida y las cuatro cosas que hago aquí en la playa, me asome otra vez a la playa, y aparte de no haber sol tampoco había viento, y sin obligaciones pendientes decidí ir hacer fotos por la orilla. Antes yo había cogido mi mp3 que ya tiene varios años pero que funciona muy bien, y me gusta que sea de pilas, cuando se terminan le pongo una nueva y no tengo que esperar a que se cargue en la red, la bolsa de las toallas por si acaso al final me animaba a sentarme.
Me cruce media playa para hacerme unas fotos yo misma poniendo
la cámara en automático, y seguí haciendo fotos a lo que habían dejado los de
la otra fauna… La humana, el fin de semana. Allí había de todos, botellas,
bolsas de patatas, fritos, frutos secos, globos, cascaras de naranjas, bueno de
todo un poco. Espere que llagasen las olas a mis pies y vi que el agua no
estaba fría, y acepte que ellas acariciasen mis pies llenos de arena y seguí
andando.
Me di cuenta así de pronto que la tapadera de las pilas del mp3 había desaparecido ( me pasa un montón de veces en casa, después aparece) di marcha atrás y empecé a buscarla, primero por la arena, y después donde rompían las olas donde yo había fotografiado mis pies entre las olas, fui y volví tres veces y pensé, eso sí que es buscar una aguja en un pajar, más que nada porque la tapa es como medio dedo de larga, por dos centímetros de ancha, y con tanta arena y tanta ola casi imposible de encontrar, estaba tan enfadada por no haber previsto que eso podía pasar, que me decidí volver a casa por si la había caído allí.
Mirando al suelo todo el tiempo, sin querer seguía buscando,
a lo lejos vi a mi vecino, el único que permanece todo el años en el bloque,
estaba sereno, en su toalla meditando como cada día, mirando al mar sin
necesidad de abrir los ojos, seguí caminando y cuando estaba como a cinco
metros decidí hacerle una fotografía (después le diría que si me daba permiso
para usarla) se la hice y como iba tan enfadada solo acerté a darle los buenos
días, me quede mirando mis pies, y allí mismo, después de caminar mucho tiempo
por la playa buscando y buscando, aparecio la tapadera, me dio una gran
alegría y me acerque a mi vecino a darle las gracias y contarle lo que me había
pasado, el sonreía con mis explicaciones, que había hecho de mi paseo diario un
malestar que me hacia volver a casa, aunque tenía tiempo de quedarme.
Hablamos durante unos minutos, de las “Causalidades” y
terminamos hablando de las Pirámides, de Orión, y de las energías del Cosmos,
todo así como si nada, fue una charla positiva, y sin dar más vueltas volví a mi
casa pensando en lo que había pasado.
Y comprendí que las
personas afines no nos buscamos…simplemente nos encontramos, y supe que el
instinto por hacerle la foto, fue la llave del final de mi búsqueda.


















