miércoles, 22 de septiembre de 2010

EN OTOÑO



EN OTOÑO


Se movía el olivo con la brisa de mi tierra, en otoño.


Se escondían sus hojas entre las sombras de sus ramas, y mis suspiros tras tu indiferencia, en otoño.


Lloraban mis ojos ante tanta hermosura, con la tierra roja en mis pies, y el sol templado en mi frente, y mi pensamiento siempre en ti… en otoño.


Deje que el coche me alejase de mi tierra querida, de mi madre y mis hermanos, deje que todo me hiciese daño ayer y hoy, todo todo, en otoño.


Y volviendo a Madrid, la melancolía me lleva a otros años, a otros recuerdos, pero siempre con los míos, que tanto amo, y siempre… en otoño.


 

lunes, 20 de septiembre de 2010

MAESTRO



MAESTRO



Tiene los ojos del padre pero mejorados, la luz de Andalucía en el color, la serenidad de los ancestros, y el arte de la fiesta nacional en todo su ser desde su nacimiento.



El, de nombre Cayetano, desborda su saber entre la palabra y el recordar sus orígenes, yo le conocí de lejos allá en Ronda, en una taberna, junto a su abuelo y leyenda Antonio, y pegado al señorío Ordóñez de su casta.


¡Que bien nacido fuiste! si tu madre pudiese ver tu arte y tu mirada de hijo triunfador, y de los años de historia de la familia, que feliz estaría, porque ella vivió como quiso, pero pronto se fue, cuanto no daría ella por verte ahora, en tu mejor tiempo, en su tiempo ya no vivido.


Como he entendido tus palabras sosegadas de mundo recorrido, de colegios caros, y de sentir de campo y arte, de noches de luna, de vaquillas y tentaderos, arto de ser quien no eras, y de no poder ser tú, a la sombra de los grandes.


Pero te hiciste grande, torero, y artista, te hiciste todo eso que muchos quieren ser y pocos consiguen, por que tu no buscabas ni la ambición ni la suerte, solo la grandeza de dos apellidos enlazados en un abrazo, Rivera y Ordóñez.


A mi madre le gustaba como toreaba el padre, segura estoy que también le gustaría el hijo.
                  
   ¡¡¡ MAESTRO, VA POR TI!!!


domingo, 19 de septiembre de 2010

EL REGALO...





EL REGALO...


Hace unos años, por el día de la madre, mi hijo mayor me regalo un reloj, a sabiendas que yo desde hace muchos años decidí que el tiempo era mío, y que ningún aparatito me diría cuando debo de comer, dormir, o acudir a una cita.


El reloj, es de apariencia moderna y romántica, como yo, de acero inoxidable, y con flores dentro de su pulsera de metacrilato, que a forma de ventana deja ver unas flores que como rosas amarillas ilumina mi mirada al mirarlo cada vez que me lo pongo y le recuerdo.


El reloj, se ha convertido en algo mágico, haciendo que todas mis horas sean buenas y tiernas. Lo llevo en la muñeca derecha, hace tiempo que esta sin pilas, pero me niego a ponérselas nuevas, no necesito reloj para saber que yo misma soy la dueña de mi tiempo, y lo llevo puesto a forma de pulsera, y eso me hace sentirme mas cerca de el.


Ahora, desde que el se marcho, a otra tierra, a otro cielo, lo puse en mi muñeca, le recordare mas seguido, por que me lleva de su mano, su recuerdo en el corazón de sus manecillas paradas para el tiempo, pero no para mi esperanza de tenerle pronto de vuelta, y sus flores, como regalo de una primavera cercana, donde pueda verle de nuevo.

 



viernes, 17 de septiembre de 2010

HUELLAS



HUELLAS


Esta mañana cuando sali andar, mi mp3 se quedo sin batería, y es que últimamente ando perdiéndolo todo, hasta la memoria, aunque yo diría que esto ultimo a veces es necesario, para llevar una vida medio normal.


Pues a falta de palabras recopiladas de los PODCAST de,  Espacio en Blanco, La Rosa de los vientos, o de Iker Jimenez, que tantas cosas interesantes cuentan, mis ojos se posaron en las huellas que otras personas habían dejado en la arena, junto a la orilla.


Las huellas en esos momentos me hicieron pensar en esas personas que al igual que yo paseaban solas en esas primeras horas de día, y en esas huellas encontré…


Personas que desde el amanecer pisaban fuerte, seguras de ellas, sabiendo que controlan las situaciones difíciles, y que pasan por la vida haciendo de cada día una competición donde casi siempre ganaban ellas y pensé” que suerte tener una vida clara, donde todo se tiene controlado”.


Después seguí mirando la arena, y otras huellas se arrastraban sin remedio, haciéndome saber las dificultades de esa persona, como le pesaba la vida, y como sus huellas se arrastraban claramente hacia mil problemas sin resolver, y sin remedio.


Junto a las olas, las huellas eran menos profundas, el mar las limpiaba continuamente, yo que nunca miro atrás, no me di cuenta de mis huellas, y al llegar al lugar donde yo suelo dar la vuelta reconocí las mías, profundas algunas, arrastrándose otras, seguras las que menos, pero las encontré junto a las olas, como pisadas de hadas, ligeras, y tenues, que se perdían mar adentro, sin poder cambiar, ni la seguridad, ni lo que me pesa la vida a veces, paseando junto al mar de mis amores que tanto me hace soñar cuando le tengo lejos.


Y es que en el fondo, de mis huellas, las que más me gustan son las que duran segundos, por que el mar las limpia, sin tener que pensar en las dificultades de la vida, y sabiendo lo importante que es dar un paso mas al frente, pase lo que pase.

 

sábado, 4 de septiembre de 2010

COMO EN KARNAK






COMO EN KARNAK


Aquella noche pude ver como vivían allí, en Karnak, en el espectáculo de luz y sonido, junto al lago sagrado de su historia.


A mi llegaron sensaciones por ellos vividas, junto al desierto, acariciando las pirámides, y vigilados por la esfinge.


Y note la mirada de Keos y la mano de Nefertari se paseo por ni espalda sudorosa, mientras la emoción me embargaba, y las lagrimas caían por mi rostro.


Sentí como se aceleraba mi respiración en el frescor de la noche egipcia, junto a los sueños de mis antepasados, siempre vivos en mí y en mi querer perdurar, como sus templos y su arena, con su misterio y mis andanzas que jamás olvidare.


Desee tanto este despertar que apenas me di cuenta de que estaba allí, por que para mi era como no haber salido de esa tierra, ni de su luz y sus colores, sus dioses, y el mío juntos, despertando en un nuevo día a través del tiempo, y sin medidas.


Cuantas cosas descubrí en mi caminar sereno, en mis recuerdos olvidados, y en las caricias de un ser enamorado, que siempre estará conmigo, por que ambos somos parte del otro, de un sentimiento eterno en la noche del desierto.


Fue un viaje maravilloso a Egipto, y cuando el atardecer llego, atravesando el Nilo, sus crecidas envolvieron mi corazón, siéndome participe de su amor por la vida, de sus gentes y sus faraones, y siempre siempre de su historia inolvidable.


domingo, 15 de agosto de 2010

DÉJAME



DÉJAME

Déjame peinar tus canas con mis alas cansadas, y permíteme soñar a tu lado.


Déjame besar tus labios salados de la brisa del mar, y a mi llegara el recuerdo de cuando los míos eran dulces, y el tiempo nos pertenecía.


Déjame pasear la arena junto a tu corazón cansado, y que ambos lleguemos hasta el malecón de la vida, y ver los atardeceres juntos.


Déjame mirar tus ojos al alba, cuando un nuevo día nos abrace, y tengamos otras 24 horas para amarnos, sin tiempo ni medida, ni sombras del pasado.


Déjame quererte siempre, por que eso es lo que quiero, y pasear por el llano de nuestras vidas, dejando atrás otras batallas, que a veces hemos perdido, pero que ahora el tiempo borro, curo las heridas, y me dejo a tu lado para decirte cada día… te amo.

lunes, 9 de agosto de 2010

COMO A VOSOTROS



COMO A VOSOTROS


Mayormente los escritos hablan de soledades, de amores y personas que se fueron, de olvidos que jamás quisimos que fuesen nuestros.


Escribir aquí, es un poco como hablar con un amigo que a veces nos escucha, otras nos riñe, otras… ni caso, pero seguimos entrando a soltar nuestras penas, y nuestros sueños.


A veces, cuando leo algún escrito, me emociono, y me entran unas ganas enormes de conocer a la persona, de hacerla saber que estoy con ella, que la comprendo, y la mayoría de las veces me pongo en su lugar.


Al conocer a veces a esas personas, me doy cuenta con más facilidad que están tristes, mas por desamor y por ausencia, por que perdieron la juventud, y también muchas veces a seres amados, que ya no verán jamás, y eso les hace moverse entre una cortina de melancolía y la vida diaria, que apenas aceptan.


Y es que escribir  un blog es como desnudarse cada noche ante el sueño, sin poder evitarlo, sin quererlo la mayoría de las veces, pero las letras corren tras el pasado, y en el presente solo tienen cabida en nuestra mente, y ya jamás volveremos a tener nada parecido a lo que vivimos y… que seguramente no fue mejor que el ahora.