jueves, 23 de mayo de 2013

SIEMPRE HAY...

 
 
SIEMPRE HAY...
 
 
En mí siempre hay un mar para poder crecer interiormente, yo necesito hacerlo, no es porque me lean, es por mi sentir, por estar bien junto a las palabras que mi alma me dicta.
 
 
En el mar de las palabras, poco hay que añadir a su fuerza, a sus contrastes.
 
 
No estoy nunca mal, pero sí que estoy muy bien cuando mis letras acompañan mis días, y voy dejando frases en mis rincones favoritos, donde nadie sabe que están, donde muero de alegría cuando otras personas las encuentran.
 
 
Y siempre es un decir con alegría, aunque sean palabras de otros tiempos peores, aunque sean palabras solo soñadas, aunque sean palabras duras, oídas de otras personas.
 
 
Es la vida, cada uno la vive y la presenta a los demás de la forma que  sabe, o que simplemente quiere decir, es mi vida, son mis letras, son vuestros ojos los que se pasean por ellas, y yo feliz de que así sea.
 
 

martes, 21 de mayo de 2013

SI NO FUERAS QUIEN ERES...



SI NO FUERAS QUIEN ERES...
 
 
Si no fueras quien eres... te hablaría de mis días negros, y de mis noches en blanco, de mi sentir triste, de mí querer con rabia.

Si no fueses... El baúl de mis recuerdos, de mi saber nervioso, y de mi andar tranquilo, como no dando importancia a tantas cosas pasadas, de mi dolor de ahora, muchas veces te diría que...

Si tú supieras lo que me peso la vida, y a veces me pesa, sin saber seguir dando un paso adelante, sin sentir ya nada, sólo el frío del invierno invade mi ser, pero hay otras veces que nada es de este color de niebla.

Pero yo no soy una mujer triste, pero es verdad que sí no estoy en familia, con mi marido, mis hijos, mis nietos, mis hermanos, mis sobrinos, y gente que quiero aunque algunos de ellos no me quieran... lo paso muy bien, y me río de todo, dejando mis sonrisas repartidas en sus corazones como ellos siembran el mío, y siempre me encanta volver a verles.

Pero es verdad que más de una vez recuerdo a mi madre, que de todo se hacía eco, sintiendo pena del mundo, viendo la televisión no dejaba de comentar por todo " que lastima " y ese su comentario a todo lo que veía, si ahora viviese...

No tendría en sus labios más que esa palabra, que me hace pensar en ella más de una vez.

Pues yo creo que estoy depresiva, pero no sé porque, hay veces que pienso que estoy sola, que mi marido hace sus cosas, sale mucho, y yo que salgo tan poco no me relaciono apenas con nadie, pero el teléfono... Me pone al día en todo, y río con las conversaciones de mis hermanas, de mis sobrinas, y sonrió al oír la vocecilla de mis nietos llamándome y contándome sus cosas.

Hoy he salido sin tener que salir, el sol brilla, y aunque el frío es intenso, el regreso a casa me hace darme cuenta de la suerte que tengo, que mi casa es bonita, acogedora, que mi marido y mis hijos me quieren, y que mis nietos aunque me vuelven loca los amo con lo más tierno de mí ser.

Pero echo de menos a mis hijos, hay veces que beso sus fotos, y me les quedo mirando sin querer recordar aquellos días de colegios, de vacaciones, y de pensar que la vuelta al colé empezaría pronto y eso a mí no me gustaba, porque ellos ya tendrían que madrugar, y estudiar, y eso no les gustaba mucho que digamos, igual que su madre...


 

domingo, 12 de mayo de 2013

EL VIVERO DE MARUJA

 

 
EL VIVERO DE MARUJA
 

Llegue después de comer en el restaurante Miramar, frente al puerto de Cabo de Palos, teníamos que comprar unas plantas y como siempre fuimos al Vivero de Maruja, pero esta vez fue diferente…
 

 

Al llegar sentí una paz que jamás había sentido antes, una armonía de cosas bellas, me abrazaron sus plantas, sus colores, el canto de sus pájaros, y el señorial andar de sus gatos tranquilos  hasta al porche de carrizo, lleno de hermosas plantas.

 
 


 
Di un paseo entre las Buganvillas y los Limoneros, Acacias, y Moreras, y mil árboles de procedencia lejanas e inciertas para mí.




 
Respire paz, y el olor de sus flores llego a mi envolviéndome como el mejor de los perfumes, pasee mi cámara de fotos por ellas, y quise no marcharme de allí en toda la tarde.
 





Ahora, según se pasa en el centro del vivero, hay como una pequeña rotonda, allí han colocado un pequeño Moai, que trajo a mi mente La Isla de Pascua, que  más de una vez   he visitado en sueños, y me sentí acompañada, y oída con sus orejas largas y su mirar enigmático.

 

 
Ha sido una buena idea visitar El Vivero de Maruja, belleza y paz juntos.



viernes, 10 de mayo de 2013

COSAS DE AYER



 
COSAS DE AYER
 
Ayer salió el sol y fue un día bonito, hoy sábado el día es gris, llueve, y mis ojos al igual que las nubes, también se humedecen.

Y paseo mi mirada por el parque desde mi terraza, y os veo a ti Josema, jugando en el recreo de la guardería, te veo repartiendo tus galletas de la media mañana, y juegas ausente de mi vigilancia.

Después veo a tu hermano pequeño, años después haciendo el mismo recorrido, pero él no reparte sus galletas, pega a sus compañeros de guardería, pequeños como él, y corre como un torete desbocado, sin que nadie pueda alcanzarlo.

¡¡¡ Qué tiempos aquellos!!! Y que pronto han pasado los años, me temo que ya no podré sentir aquellos días, aunque más de una vez quise que ya fueran pasado, y ver vuestro futuro encauzado a una vida tranquila y sencilla, pero eso... No llego como yo quería.

La vida pocas veces es como deseamos, pero con respecto a los hijos siempre se quiere más y mejor, y algunas veces es verdad.  


martes, 7 de mayo de 2013

ERAN PARA ELLA...


 
 
ERAN PARA ELLA...


A mi madre le gustaba mucho oírme hablar, soy muy parlanchina, y cuando me case y me vine a vivir a Madrid tampoco podía hablar con ella, en casa no tenia teléfono, y empecé a escribirle muchas veces, y claro llenaba hojas de tantas cosas como le decía, ella leía despacio, y mi letra no era tan clara como ella necesitaba, y entonces pensé…
 
 
Porque no mandarle mis cartas hablando, y empecé a grabarle todos mis pensamientos, como en una carta pero con mi voz dando más realismo a lo que quería contarle, y ella estaba encantada, y ponía mis cintas una y otra vez, después se las enseñaba a mi abuela, y a su hermana que por entonces vivían cerca, mi madre me decía, la tía Lola y el tìo Anfonso, hay veces que llora al escucharte, y es que eso de hablar es lo mío.
 
 
Había veces que le cantaba, ponía una música de fondo y encima de quien cantase cantaba yo, eso le gustaba mucho a mi abuela, y hacia pasar a las vecinas para que me oyesen cantar, y digo yo como si hubiese grabado un disco, fueron buenos tiempos, tan buenos que todo parecía real, y yo una cantante que alegraba el corazón de quien me oía.
 
 
Paso el tiempo, y al poner el teléfono en casa ya cada día grababa menos cintas pero las facturas de teléfono ponían a mi marido de los nervios ( con razón la mayoría de las veces) pero yo estaba muy sola en Madrid, necesitaba a los míos cerca, y muchas veces me iba a una cabina hablar con mi madre, pero allí al despedirme me ponía a llorar de nostalgia, eran tiempos nuevos y difíciles para mi, cuidar de un hombre que cada día iba de traje, camisa y corbata al trabajo, la comida, la casa, la compra, era demasiado, y yo solo tenia veintiún años, y siempre se habían ocupado de mi.
 
 
Fue un tiempo muy solitario, a mi madre le decía lo bien que estaba, aparte de querer mucho a mi marido, lo demás no era tan bueno como yo decía, y por las noches veía a mi madre durmiendo sola en esa tan casa grande de luces y sombras, y me podía el sentimiento recordándola, no fue una buena época.
 
 
Cuando murió mi madre quise recuperar aquellas cintas, pero no apareció ninguna, no sé qué paso con ellas, hable con mis hermanas pero nadie las había visto, y sé que alguien las tendrá, aunque ya apenas se oigan.
 
 
Me gusto acariciar a mi madre con mis palabras, y sentí sus abrazos y besos cuando grababa las siguientes, y la quise más en la distancia, y cuando volvía a estar sola lloraba con su recuerdo, y por mis engaños para que ella su sufriera, no fue buena esa época, fue… diferente a como lo es ahora durante mucho tiempo, llore mucho, pensé mucho, y fue la época en que deje de cantar, y casi de reír.

 

martes, 30 de abril de 2013

HIJOS



HIJOS


Al nacer todos sentimos amor, es ese amor necesario, egoísta, para que nos cuiden, para que nos alimenten, para seguir viviendo.


Es el amor universal que ni sabemos que existe, pero que sin él no viviríamos apenas unos días, es el amor de la necesidad, y lloramos para dar lastima y nos den de comer, para que nos limpien, para que nos abracen.


Y la madre se entrega en cuerpo y alma, y aparca sus noches de sueños, y todo se convierte en amor para entregar a ese ser que acaba de llagar al mundo, y que ya para siempre será su vida.


Hacemos de sus vidas el vivir diario, y suponemos lo que les pasa cuando lloran, cuando el sueño no llega, cuando están molestos, y nos desarman con la mirada tierna y soñadora que tienen los bebes.


Yo pienso que no hay madre que después de mirar sus ojos no sientan amor, por eso hay mujeres que no quieren ver a sus bebes cuando por múltiples motivos tienen que darlo en adopción, y su mirada quedaría grabada en su corazón de por vida, porque hay pocas madres que no quieran a sus hijos.


La vida se hace carrusel para el recién nacido, que ríe y llora sin motivos, porque aun no sienten emoción o cariño, solo una forma de vida para ellos, la que conocen de momento, después habrá otras, y los cambios para la madre será permanente.


Y se antepone todo ante los hijos, y así debe de ser, ellos nos llenaran la vida de misterio, jamás sabemos lo que nos preparara el mañana, pero aun viendo ya "algunas cosas difíciles" seguiremos a su lado, ellos son una parte de nosotras, esa que a lo mejor ni nos atrevimos a ser, o esa que quisimos olvidar, porque los hijos lo son casi todo, es un mundo dentro de nuestro mundo aun por descubrir…


Ellos son sin más NUESTROS, aunque se marchen o se queden, aunque no nos quieran como nosotros a ellos, aunque nuestras vidas dejen de ser importantes, no se puede explicar ese sentir, solamente hay que vivirlo, llorarlo, soñarlo, y siempre siempre… amarlos.


jueves, 25 de abril de 2013

NO QUISE DARME CUENTA

 
 
NO QUISE DARME CUENTA
 
 
 
No quise darme cuenta de que los humedales de mi cara empezaban a secarse, y el día frio me hacia recordar otros días cálidos, otras noches frías.
 
 
Tenía toda la vida ya vivida, y el corazón enfermo de los años, de la nostalgia y de los amores que ya murieron, al igual que mi madre, que ya reposa en mi mente, pero que aun me habla en mi corazón.
 
 
Y la mente es poderosa,  solo deja cerca lo que no hace daño, lo demás, lo guarda en el fondo del baúl, donde se supone que no te hará falta en muchos años, pero no olvida, solo asiente,  deja que la noche se acerque y me arrope entre tus brazos, y me deje reposar mi cabeza en tu corazón.