jueves, 22 de agosto de 2013

CAMBIOS...



 
 
CAMBIOS...


 
Mis primeros años, los del cambio a mujer fueron agitados dentro de mi…


Yo de largo veía pasar a un chico guapo que iba acompañado de una chica que para mi falta de objetividad era fea, pero yo conocía a su familia (porque todos nos conocíamos antes) y era un buen partido, por lo tanto mi lucha estaba perdida antes de empezar.



Pero yo salía cada tarde con mi cartera al hombro, como si viniese del instituto pero eso ya no era verdad, porque "La escuela" ya la había dejado a los once años, tres años atrás.



Y les miraba con envidia, porque él era mi amor secreto, y por supuesto un amor imposible según creía yo.


Pero un día la chica guapa desapareció, yo había empezado a "hermosearme" como decían allí, y cambio la mirada hacia mí, y la mía ya estaba puesta en él desde, ufff ni lo recuerdo ya.


Ahora recuerdo esa época que me hacia respirar agitadamente, mientras su mano se posaba en mi pecho en la sesión doble del primer cine que teníamos oportunidad de ver, mientras mis manos se perdían entre los abrigos y las últimas filas del cine, y el recordarlo aun me pone la cara roja.


Fue una época bonita, llena de incertidumbre en mi corazón pensando que yo era poca cosa para él, pero sin tener fortuna, se quedo a mi lado, y mi ser se fundió con el suyo desde el primer día.


Ha pasado toda una vida, y nosotros formamos una familia solida, con nuestros hijos que ya se han marchado, y que han llenado nuestra casa con cuatro "duendes" y sus sonrisas.

 

domingo, 18 de agosto de 2013

SUEÑOS DE... PÁJAROS





SUEÑOS DE... PÁJAROS


En el mes de Julio, pase unos días en el apartamento de la playa, estando allí una tarde, en el cielo apareció un joven en un parapente con motor, yo me le quede mirando y le comente a un vecino que le gustan esos riesgos lo que había visto la tarde anterior, y me dijo, ¿seriá mi amigo? y todo se quedo así.


Al día siguiente de llegar al apartamento en las vacaciones d agosto, comente con mi hijo pequeño que volar así es entirse pájaro, y que era un sueño para mi, debí ponerle tanto entusiasmo a la cosa, que mi hijo escucho muy atento y así se quedo la cosa.


A los dos días de esta charla, apareció mi hijo mayor con su mujer, y me comentaron que al día siguiente por la mañana irían a buscar un cargador del móvil a Murcia, y que querían que me fuese con ellos, me pareció extraño, pero ante la insistencia accedí, y no se me ocurrió pensar ¿porque íbamos todos a por un cargador del móvil?


Cuando mi hijo me vio arreglada me dijo ¿no tienes otros zapatos? yo me había puesto mis chanclas de dedo, y estaba de lo mas cómoda, y le dije que ¿para que? con esas estaba muy estupenda, y así se quedo la cosa.


Estando en la cocina me dice mi hijo mayor muy serio ¿es verdad mamá que te gustaría tirarte en paracaídas? A mi se me quedo cara de susto, y le comente que si, pero claro no así, sin anestesia, y que yo solo había hecho un comentario con su hermano, y eso era todo.


Y me contesto, mama, no vamos a por ningún cargador, si no a una base donde Fernando ya tiene pagado un viaje para tirarte en parecidas con un “instructor”, en esos momentos me quede muerta, mi hijo mayor había estado toda la noche sin dormir, el pequeño también pero por diferentes motivos, uno por hacer realidad el suelo de su madre, el mayor de preocupación pensando que me podía pasar algo.


Total que nada de paracaídas, ahora mis hijos están enfadados, y yo me siento culpable por no haberme tirado al vació, incluso sin paracaídas.


De ahora en adelante, yo sola viviré mis sueños, en mi cama, y sin contárselo a nadie, porque los sueños solo son eso...

miércoles, 14 de agosto de 2013

VENTANAS DEL TIEMPO

 
 
VENTANAS DEL TIEMPO
 
 
Me gusta asomarme a la ventana del tiempo, ver la plaza de los recuerdos, y sentirme invadida por ellos.
 
 
Volver atrás en lo hermoso, regodearme con las situaciones que viví, amar intensamente, y volver al deseo insatisfecho, y al ronroneo de mis primeros años.
 
 
Me gusta ver de lejos las situaciones que me hicieron llorar, y ver como se resolvió todo, muchas veces después del desespero, sin llegar a tener fe, porque ya la había perdido.
 
 
Me gusta la vida y sus capítulos siguientes,  saber que aun no ha terminado, y las cosas que aun viviré, porque en la vida no solamente hay plazas, también hay parques hermosos, avenidas llenas de sentimientos, y callejones oscuros que hace tiempo me dieron miedo, y que ahora más de una vez me hacen reír.

sábado, 10 de agosto de 2013

ERAS JOVEN...

 
 
ERAS JOVEN...
 

Eras joven, pero habías vivido tan deprisa que se cumplio tu ciclo de vida, dejando un corazón herido... Para siempre.
 

Me quisiste a tu lado, de princesa, pero no quisiste compartir  tu vida, sólo por las noches yo era tu reina, presumirás de novia, después  me llevabas a mi casa, y tu empezabas de nuevo tu vida sólo...
 

Yo tenía un altar en mi corazón dedicado a ti, creí que siempre te quedarías a mi lado pero tu libertad fue más importante que yo, y todo término una noche...
 

Cuando   una noche más  decidiste salir a correr, después de un día completo de trabajo, y tu vida término en la acera frente a la Universidad, y aún no puedo entender ¿porque te fuiste... Sin mí?
 

Paso poco por ese lugar, mi vida la dejaste a medias, y mi alma al igual que la tuya se pasea en las sombras de ese lugar, el último día que pase, un papel se pegó a mi tobillo, en una ligera brisa, lo recogí, en el estaba escrito... Soy un alma que vaga sola, que te mira, te sonrió, y sé que lo mejor de ti lo he disfrutado yo.
 

Yo no sé de donde salieron esas letras, sólo sé que en ellas dice mi sentir, y mi morir diario.


 

jueves, 8 de agosto de 2013

ANOCHE




ANOCHE


Anoche al acostarnos mi marido me dijo ¡¡¡ Chica, estamos solos!!! Yo le conteste, solos no hemos estado nunca, por que nos teníamos el uno al otro, ahora tenemos a los chicos, tenemos Andrea, nos tenemos nosotros.


Y es que mi marido quisiera que los hijos aun fuesen niños, que no se fuesen de casa, y es que no entiende como la vida sigue, no se acostumbra a estar sin las ramas, que un día crecieron pegadas a su tronco, se movieron con su viento, con sus ideas, y sus hojas tejieron sus noches.


Mi vida, la llenan cantidad de cosas, mi marido, mis hijos, y mis nietos, comparto mi tiempo con los elementos, y me abrigo con el frió, y me resguardo del sol del verano, me adapto a las circunstancias, y vivo el momento que me toca, sin esperar a vivir la vida de otros, y menos la vida de mis hijos, que nunca fueron mis hijos, solamente son hijos de la vida, y yo su vehículo para llegar a ella.


Soy feliz cuando tengo mi tiempo, y cuando pienso que no tengo tiempo para aburrirme, y tengo las noches para soñar, y despertar alegre al llegar el nuevo día.

lunes, 5 de agosto de 2013

LA PROMESA




Ermita de Alarcos

LA PROMESA


El no era persona de creer en nada, pero si ante situaciones extremas recurría a nombrar a la madre de Dios, como casi todos...


Era persona sin ley, sin casa, y sin sentimientos, o quizás eran tantos que jamás pude navegar entre ellos, vivía como el quería, en una anarquía, sin fronteras, ni ataduras.


Le pasaba de todo, pero parecía que nada le llegaba, ni alteraba, la vida era puro juego, y se había convertido en un ser libre y experto jugador.


Le vi pocas veces contrariado, pero me consta que su vida no era fácil, llevando siempre al hombro la bandera de la indiferencia, y dejando que la ondeara libre cualquier viento.


Tiempo atrás, cuando las libertades eran difíciles, el hablaba tomando un café de otras formas de vida, que en esos momentos no estaba bien visto, y fue a parar con sus huesos a la cárcel, y a la espera de juicio, conoció a otro soñador como el, pero este hombre era honesto y de el dependía una familia, que el recordaba de continuo entre rejas.


Hablaron de muchas cosas, y al final se cansaron de hablar y soñar con una vida mejor, mientras tanto pasaba un tiempo desesperante para ambos pero, mas para el que su familia esperaba fuera, con angustias y noches en vela, mientras el que era libre de ataduras sin reconocer dejaba pasar el tiempo, sin caer en la desesperación como su amigo de celda.


Un día mientras divagaba, decía el hombre atormentado por la suerte de su familia, haría cualquier cosa si puedo salir de aquí sin mas susto que el que ahora tengo, sin mas pensamientos que mi familia, sin mas viento que el que sople ese día sobre mi cara, entonces el compañero se le ocurrió decir… “Ir incluso hasta la ermita de la virgen de Alarcos, andando con las botas llenas de garbanzos, en pleno verano, a las horas de mas calor” seria señal que ya estaba libre, al lado de mi familia, eso seria para mi menos doloroso que estar aquí.


Sin saber por que … en dos días estaban en la calle, y las palabras que dijeron en el calabozo cobraron vida propia, la promesa fue en ese momento pura necesidad de ser cumplida, era verano y el calor apretaba, se pusieron de acuerdo para el día siguiente, ya que la ermita estaba a 13 kilómetros de la ciudad en que ambos residían, no era mucho el sacrificio después de lo que habían pasado en los días de incertidumbre allí dentro, sin saber nada de las familias, y temiendo cualquier cosa por parte del régimen…


Quedaron para salir a cumplir la promesa a las once de la mañana, con las botas llenas de garbanzos, y el calor como una gran mochila que les aprisionaba el pecho, y deshacía cada gota de sudor antes de poder caer en ninguna parte, echando andar y, dando gracias por estar libres.


El primero iba bien, sus pies no se quejaban de los garbanzos, pero si su cuerpo del calor, aunque no decía nada, el otro amigo iba andando en plena penitencia, sin saber como plantar los pies, y suspirando cada vez que cambiaba el paso, entre sudor y lagrimas, entre recuerdos y libertad que tanto había añorado cuando estaba preso, y deseando terminar los kilómetros que en pleno mediodía se iban haciendo tremendamente fatigosos y un gran suplicio para sus pies ya hinchados por el tremendo calor y los garbanzos que martirizaba su camino hacia la ermita.


Lloraba en plena libertad, sabia que todo terminaría pronto, el compañero iba tan tranquilo, el le preguntaba como podía ir tan aprisa, el otro sonreía diciendo que no era para tanto, y cumpliendo la promesa como si de un paseo se tratase, con la mirada fija en el horizonte, y la sonrisa al viento.


Después de mucho sufrimiento por parte de uno, llegaron a la ermita, allí dieron gracias por haber sido liberados, se arrodillaron y rezaron, al final felices por haber cumplido la promesa , se sentaron bajo un árbol y se quitaron las botas para refrescar los pies heridos y dolientes, uno de ellos no reconocía sus pies, hinchados y ensangrentados, entre los trozos de garbanzos incrustados entre sus llagas, que era un puro tormento arrancarlos, el otro sonriendo se quito las botas, de allí salio un puré de garbanzos, homogéneo y blandito, que para nada habían causado dolor al penitente, su amigo se quedo sorprendido al verlos y le dijo ¿pero que es lo que has hecho? El otro sonriente respondió, yo he cumplido al igual que tu la promesa, yo jamás dije como serian los garbanzos, y los he puesto cocidos, y tu has optado por ponerlo crudos, los dos hemos cumplido lo acordado, la promesa esta cumplida, y jamás hablare de esto.


Aquí se vio como el hombre de ley cumplió con ella, y el tramposo siempre lo es, no importan las circunstancias, cada uno es lo que quiere ser, cada uno es libre a su manera, (el tramposo, era mi padre)


 

viernes, 2 de agosto de 2013

CÓMO CADA MAÑANA...

 
 
CÓMO CADA MAÑANA...
 
 
Cómo cada mañana yo repetía a mis hijos... llegareis tarde a la ruta ¡venga, que se enfría el desayuno! Era lo de todos los días.

 
Mis hijos discutían y reían sin hacer caso, yo me ponía de los nervios, y medio a empujones les despedía en la puerta del ascensor, no podía dejar solo al pequeño que ya me reclamaba a gritos ¡no os acerquéis a la puerta! Esas eran mis últimas palabras cada día, un beso que... ¡llegáis tarde!

 
Como cada día, cerré la puerta de la casa y suspire, iba hacia el dormitorio donde mi hijo lloraba en la cuna, de pronto un ruido enorme me paralizo y...

 
Salí hacia el rellano de la escalera, allí salía un humo espantoso por el ascensor, que me dejo al borde de la desesperación, no comprendía, de pronto unos segundos más tarde la locura llego a mí, el ascensor se había descolgado, mis hijos estaban dentro.

 
Eche a correr por las escaleras, gritando y llorando, en la incertidumbre los llamaba, los ocho pisos no me dejaban llegar al sótano, allí estaban ellos...

 
Cuando llegue el foso de ascensor estaba reventado, allí yacía un amasijo de mil cosas, allí chille, hasta que alguien más llego y, no pude más.

 
Perdí el conocimiento, la opresión del pecho era tanta, que mi locura me llevo al límite, varios vecinos me subieron a casa, a lo lejos oí decir ¿los bomberos están al llegar? y al llegar a mi casa mi puerta permanecía abierta, y las voces de mis hijos peleando por haber volcado el Cola Cao, entonces volví a la vida, no sé lo que había pasado, un adelanto en el tiempo, o quizás una ausencia, porque mis hijos aun no habían salido de casa, y aun no habían cogido el ascensor, aunque si se había descolgado, pero por suerte ellos habían tirado el desayuno, ellos no habían salido aun, entonces... ¿qué había pasado?