sábado, 26 de noviembre de 2011

NO TE RECONOCERÍAS...




NO TE RECONOCERÍAS...


Claro que no te reconocerías en mis escritos, tú no eres así, yo te imagine así...


Es raro que todo sea bueno en una persona, somos seres llenos de defectos, solamente el amor impide verlos, nos volvemos ciegos a lo que nos hace daño, entonces... empezamos a soñar con ese ser que no existe.


Y difícil es reconocerse, miramos con los ojos de la cara, no con los del corazón, así es imposible, encontrarse en algún párrafo, saber que esa persona es uno mismo, imposible.


Por eso yo dejo que escriba el corazón, y le dejo que me engañe, porque a mi me gusta verte así, sin tus voces, sin tus desafíos, sin tus amenazas de que la puerta esta abierta...


Ahora pasado el tiempo, sin que ya nada me importe, deseo marcharme de verdad, me atan pocas cosas, solo mirando los ojos sinceros de los que me rodean me hace pensar que todo merecerá la pena, ver a mis nietos, y a los que aun no llegaron me separa de dar el paso y volar, porque aparte de eso, nada es importante.

lunes, 21 de noviembre de 2011

LIBROS Y SECRETOS



LIBROS Y SECRETOS


Cuando compre el libro el 16 de mayo del 2004, y empecé a leerlo, lo hice mas que nada por apoyar mis conocimientos adquiridos a través de tantos años de lectura, mas que para poner en peligro mi fe cristiana, que jamás pensé que se podría destruir con letras, por que la fe es lo que se siente, no lo que te cuentan, o intentan introducir en una persona cuando esta empezando su vida y aun no es capaz de discernir.


Cuando leí la historia basada en la ficción (según dicen) de un ser preparado para escribir tramas y misterios (no para echarme las manos a la cabeza) y pensar que habían hecho conmigo a lo largo de los años, por que yo siempre he sido cristiana, no católica, porque para mi no es lo mismo, y quiero dejarlo claro.


Acepto la palabra de Cristo, sea divino o simplemente humano, me han gustado siempre sus palabras sencillas, no he comulgado con la iglesia que siempre ha tratado de engañar bajo mantos de pobreza tapando oropeles, para que los necesitados no pudiesen reclamar su parte, para acallar mentes qué no pensaban, y guardarse los tesoros, en mentes que pensaban demasiado.


La iglesia esta asustada, y están tratando de decir que todo el libro es ficción, y yo me pregunto ¿y qué si no lo es? Si lo es no hay nada que discutir, si no lo es solo el tiempo y el corazón nos hará libres para escoger.


Ahora mientras leo "La Cena Secreta" de Javier Sierra, me adentro en su historia, y en su arte, mientras veo trabajar al maestro Leonardo da Vinci, y respiro su historia, su saber, sus códigos escondidos, solo al alcance de privilegiados, y que gracias a escritores como ellos dos, las personas sencillas, del pueblo llano, somos conscientes de todo lo que la historia guarda, y los hombres esconden.


Hoy escribo lo que sentí al leer El código da Vinci, y se que nadie impedirá que yo hable con "ÉL" cuando estoy triste, y desde mi cocina le de las gracias por tener a Andrea, Fernando y Marcos, sentir sus manitas agarradas a la mías, y sus ojos mirando al mismo cielo que yo, que mi Madre me enseño a respetar, y a mi corazón amar sin mas trabas.


No dejare de amarle, sea divino o humano, porque yo le elegí para quererle y respetarle a lo largo de mi vida, si estuvo casado y tuvo hijos me da igual, no perderé la fe por ello, porque en los hombres que se empeñan en tapar la verdad ya no me importan desde hace muchos años.

 

sábado, 19 de noviembre de 2011

FRENTE AL ESPEJO



FRENTE AL ESPEJO


Hace mucho tiempo, mirándome al espejo vestida de juventud y felicidad me pregunte ¿Quien soy? Y en verdad que para nada relacionaba lo que veía con lo que sentía mi interior, y decidí cada día hacerme esa pregunta, hasta encontrar la respuesta.


Cada día me topaba con una gran pared de vidrio que solo me dejaba ver el exterior, y como iban pasando los días por mi rostro, pero no quise ver eso solamente, y dormí detrás de mil ilusiones, y deje de mirarme, ya no me interesaba verme, solo sentir.


Paso mas tiempo, y se me olvidó el ser y el sentir, se me olvido mirarme cada día con las ventanas de mi alma, y seguí la ruta del olvido, entre las retamas del campo, y la contaminación de la ciudad a diario.


Y ahora, después del tiempo, al mirarme hoy al espejo me di cuenta de quien era ahora, y me gusto ser una persona paciente, y quise sonreír todo el tiempo, y me hice la promesa de hacerlo a diario porque se fue mi ayer en las sonrisas de hoy, y ¿sabes una cosa? Que me gusto hacerlo.


lunes, 14 de noviembre de 2011

PENSÉ NO PASAR MAS POR TU CALLE...


PENSÉ NO PASAR MAS POR TU CALLE...

Pensé no pasar mas por tu calle, por delante de la puerta de tu casa, desde que te marchaste me duele demasiado, pero el no hacerlo no acallaría mi dolor, y no se cerraría por ello la herida del alma al no verte.

Después pensé en las veces que habías visto desde tu terraza la puerta de la iglesia, y el jardín, donde pasabas algunas horas en las noches de verano, y entonces... entonces sentí tu mirada en mi nuca, y el corazón se agito al sentir en mi tu misma mirada, buscando las flores, y un trocito del banco de piedra donde te sentabas, te sentí mas que nunca, como ahora te siento, sin estar nunca sola.

Cuantas tardes... quizás esperando la llegada de uno de tus hijos, esperando a tu pequeña los fines de semana, esperando un abrazo, que ahora sé que jamás fueron demasiado fuertes, ni largos, ni intensos, solo sé que ahora no estas, y nada me consuela.

Como te añoro, como me pierdo en las noches de insomnio buscándote a la altura de mi pecho, entre las arrugas de mi pijama, y tus palabras de cariño, que como un ramillete de flores siempre tenias para mí, eres toda mi añoranza, y todos mis recuerdos a ti me llevan, te buscan mis manos, y mis labios buscan tu frente, con tu pelo plateado del tiempo vivido, tus ojos tristes del tanto llanto, pero ... tu sonrisa al viento siempre, esperándome.

Te quiero Mamá, siempre has sido lo más importante de mi vida, no supe decírtelo así nunca, pero tu siempre lo has sabido, desde donde estés y si aun no es tarde... Te quiero.

sábado, 12 de noviembre de 2011

EL DESPERTAR


EL DESPERTAR

Me parecía mentira estar oyendo las palabras de mi marido, el amor de mi vida, me decía…

Me despertó cuando yo aun soñaba, y seguramente con él, me dijo; tenemos que hablar, yo le conteste “ tiene que ser ahora que aun no he despertado” y me dijo sí, ahora.

Me levante un poco enfadada, estábamos de vacaciones y todo el día juntos para poder hablar, pero el aun de vacaciones tiene mil cosas que hacer, y el único momento era aquel.

Me dijo, "me voy a Madrid, creo que ya no me quieres", y quiero irme para ver si puedo estar solo, yo me quede de piedra, no había notado que el se sintiese así, entonces empezó a enumerar todo lo que le daba esas pistas…

Decía que yo le contaba a todo el mundo que solo sabia hablar de trabajo (cosa que es verdad) y eso le hacia sentirse mal, ya que yo lo decía para menospreciarle, (eso no es así, pero el así lo sentía) y me dijo que no quería sentirse mal al lado de quien no le quería.

Le tome las manos, unas manos ya cansadas de trabajar toda su vida para que yo estuviese bien, unas manos que habían envejecido llenándome de caricias, que me habían ayudado durante 36 años cada día de nuestras vida en común, y ahora esas manos no sentían mi cariño y mi amor.

Nos pusimos a llorar los dos, nos miramos y cada lagrima tenia el miedo contenido de que ambos nos separásemos, por no decir cada día te quiero, por no besarle mas veces, por no tener ganas de hacer el amor últimamente por mi parte, aunque siento que le amo mas que nunca.

Le hable de mi dejadez, pero no pude decir “no te amo”, por que eso no es verdad, le abrace diciéndole te quiero, le dije que quizás había pensado que ambos terminaríamos nuestras vidas juntos, pero yo pensé que ese sentimiento no siempre había que alimentarlo, mimarlo, y hablarlo, y no dar por seguro que todo esta escrito.

Hablamos y nos contamos mil cosas que teníamos sin hablar, nos besamos un montón de veces, y después mi corazón se calmo, mi garganta sollozo, y supe que jamás podría estar sin él.


jueves, 10 de noviembre de 2011

EL AMOR DE MI MADRE...


EL AMOR DE MI MADRE...

Mi Madre pensaba en voz alta, pero ella no lo sabía…Y cuando esto sucedía yo la oía decir cosas de mi padre…

Se, que necesitas otras camas para echarme de menos, y yo lo entiendo, porque cuando esto sucede , vuelves con el perdón en los ojos, y los besos en los labios, y yo te perdono, por que puedes quedarte en esas camas, pero para sentirte querido regresas a la mía, donde sabes que todo es verdad.

Y sé que te sientes más hombre por que sientes la llamada del cazador, y te gusta cazar cada día, pero una vez cobrada la pieza, todas son iguales, y te gusta volver al campamento base, donde nadie te hace preguntas, y donde eres el rey, y lo sabes.

Cada día mi vida se vuelve oscura hasta llegado el momento del regreso, cuando nadie hace reproches, y tu ser y el mío se encuentran en la danza de la verdad, de la complicidad, del amor verdadero, que no necesita de tequieros para subsistir, solo esperanza y espera, de poder sonreírte a tu llegada… sin preguntas.

Mi madre decía que los hombres se alimentaban de su ego y no de amor como nosotras, que su cuerpo necesitaba volar, mientras nosotras permanecemos en tierra firme para echar un cable cuando los vientos soplan fuertes, y solo un alma evolucionada y un corazón amante son capaces de perdonar, olvidar y sentirse amada después… de la cacería.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

HUBO MÁS...



HUBO MÁS...


Podía haber vivido contigo, sin una continuación de nosotros mismos, pero la hubo.


Hubiese podido ser feliz si cada despertar tu cuerpo pegado al mío, despertase a la vez, o dormido de seguido, cada noche, todo habría valido, pero hubo más…


Y la vida fue honesta con nosotros, y nos abrazo en cada uno de sus despertares, como a sus hijos, nos trato calidamente, y nos dejo amarnos sin tiempo ni medida, cada día ó cada hora, dejándonos vivir el uno junto al otro, sin apenas molestarnos con su brisa.

Quiero que siempre recuerdes lo feliz que he sido, y como te he sentido, siempre a mi lado, en momentos difíciles es cuando mas se necesita a las personas, y cuando de nada sirven los lamentos, aunque quizás no he sido consciente hasta ahora.

Pero todo ha pasado, mi miedo ceso, y tú sigues arropándome como a tu niña, la que no tuvimos, por que nuestros hijos lo invadieron todo, y el tiempo nuestro se convirtió en el tiempo suyo, y nuestro descanso desapareció en las noches… esperándoles.

Ahora estamos tu y yo, con todo nuestro tiempo, que quizás ya no sea mucho, pero será suficiente, si mientras… tu me sigues amando.