lunes, 26 de diciembre de 2022

domingo, 25 de diciembre de 2022

DÍAS NORMALES





DÍAS NORMALES




Eran días sin horarios definidos, pero todo tenía un orden.


La hora de levantarse, era cuando las hermosas campanas de su cercana catedral despertaban con la niebla del amanecer, aunque yo aprovechaba la cama un ratito más, y después al levantarme alguien preparaba mi desayuno, me ayudaba a vestirme y con mi hermana de la mano íbamos al colegio, que no estaba demasiado cerca para dos niñas con pocos años. 


No recuerdo que era mi desayuno aunque seguro que sería leche con galletas marías, era lo normal.

Por entonces mis días parecían aburridos, ahora sé que eran serenos y cómodos, aunque a mí no me lo pareciese, siempre mi vida fue un camino sin piedras, ni espinas, pero eso lo se ahora, porque por entonces si tuviera que definirla sería como… triste, ya se sabe que los niños y jóvenes quieren hermosas historias que jamás ocurren en su cercanía, y solo en los libros sucede lo mejor.

Al ir al colegio lo pasaba bien, lo peor era llegar a la clase, no fui buena estudiante, siempre estuve en la mitad del todo, no sobresalía nada más que en ser tranquila y buena ( cosa que dice mi hermana mayor) pero no es así, tenía mis odios a lo bello porque yo me sentía fea y sola, lo de sola me gustaba, siempre estaba en mi mundo imaginario, tenía mucho miedo siempre de los marcianos, y mi hermano se reía diciéndome que se acercaban los monstruos.

Tenía ” pelusa” de mi hermana mediana que era bella y simpática, mientras yo a su sombra veía como desfilaban posibles novios, que a mi jamás me miraban, dos años menos da para mucho, ella ya empezaba a sobresalir en todo, y yo aun no había llegado a dar el cambio…

Me gustaban mis días ¨aburridos¨, me gustaba salir de casa limpia y bien peinada (de eso se encargaba mi hermana mayor) me gustaba ir guapa al colegio pero eso jamás lo conseguí, no entendía de belleza, solo de que yo no me parecía a mi hermana.

Volvía del colegio sobre la una, después volvía por la tarde hasta las cinco, y si todo estaba bien... llegaría la mejor hora del día.

Mis días  mejoraban a la hora de la merienda, llegar a casa y ver a mi madre al lado de la radio era estupendo, siempre oyendo alguna de las novelas diarias (eso era como los culebrones de ahora en la televisión) yo esperaba que terminasen para la mejor merienda del mundo… pan y chocolate, ¡¡¡ummm buenísimo!!!, y habitual en casi todas las casas.

Todo quedo en mi memoria, y después de tiempo sigo añorando los días… normales.




YO SIEMPRE PENSÉ…


Mi hijo mayor y yo

YO SIEMPRE PENSÉ…


Yo siempre pensé que si debía dejar mi tierra, iría a un lugar donde hubiese un rio cerca, un lago, un manantial, o el mar, que no se pareciese al Guadiana que aparece y desaparece por kilómetros, pero mira tú que me vine a vivir a Madrid, junto al rio Manzanares, que tiene menos agua que lágrimas derramadas un solo día.


Y me costó media vida acostumbrarme  a sus olores, a bocadillos de calamares o de gallinejas, a sus ruidos en las calles, a sus gentes y a su hablar chulesco, con sus palabras lentas, y sus terminaciones  más  arrastradas que  todas las eses de una enciclopedia juntas.


Me costó trabajo moverme bajo tierra, el olor al pasar a una estación del metro, y peor aun al montarme en sus vagones   a las horas punta, donde los trabajadores vuelven a casa después de una larga jornada de trabajo.

Con Andrea, mi nieta mayor

Pero  me sentí  madrileña sin serlo después  de  un  tiempo, y pasee por Sol, por la Plaza Mayor, me  acostumbre a  las Patatas Bravas, y  sus  tapas de Bacalao en  la taberna Casa Labra la mas antigua de Madrid  en  el aperitivo,  al  chocolate  con churros a  la  hora  de la merienda,  a  sus  Teatros  sus  Museos,  su  Parque  del Retiro, y su Casa  de Campo, me acostumbre a vivir lejos de los que siempre ame…

Mis nietos, en esta foto faltan dos pequeños

Mis amigos

Mis hermanos

Y es que la vida es un bello mosaico que debemos completar en nuestro día a día, hacerlo lo más hermoso posible, es cosa de nosotros.

Andrea y Marcos

Las compras de Navidad

EN EL PARAISO



EN EL PARAISO



Lo puso en la parte más bella, para que pudiese admirar su obra, vivir allí y dejarle como rey único de sus días.

Y el rey se aburría, no sabiendo apreciar las bellezas que en el existía, y tumbado bajo un manzano dejaba pasar los días, triste, entonces Dios pensó que necesitaba una compañera que le ayudase a disfrutar de las flores y, comer todas las frutas del paraíso y creo a Silvia.

Ella era la flor más bella, y el hombre aburrido dejo de estarlo, y ambos pasearon y vieron por primera vez el atardecer juntos, el tumbado, mientras ella tejía lianas para ponerlas de cortinas y resguardarse del sol.

Dios pensó que no había acertado después de dárselo todo, ambos se aburrían, y creyó Dios que deberían tener algo solamente suyo, que no estuviese en el paraíso cuando ellos llegaron, y en una tormenta fuerte de verano, resguardados de la lluvia bajo las cortinas tejidas por ella, crearon ha Andrea.

Ambos miraban asombrados la maravilla que ellos habían creado, sus manitas perfectas, y sus ojitos tiernos, como la llegada del alba.

A través de ella despertaron a la vida, y quisieron mas cosas para darles a su hija, el paraíso no era lo bastante hermoso, y solo pensaban en mejorarlo, para cuando ella, alargara sus bracitos  encontrara a sus papás era lo mas importante, pero ellos no estaban, de ella cuidaba un viejo sauce llorón, que la acariciaba con sus ramas cansadas del tiempo, y la arrullaba con el viento entre sus hojas.

Y el viejo sauce se volvió palmera, y sus frutos alimentaron a Andrea, que crecía fuerte y bella, queriendo jugar con sus hojas y bailar al ritmo de la brisa.

Sus padres, seguían sin estar cerca de la niña bajándole estrellas cada noche para que jugase con ellas por el día, mientras la niña miraba al cielo y decía… Papá, Mamá y señalaba con sus manitas hacia la palmera que le cantaba canciones y la dormía entre susurros.


QUISE TANTO...





QUISE TANTO...


Quise tanto y tanto que pensé que eso era  lo normal, después supe que no lo era, pero ya era tarde, mi ser se había dormido y ya no quiso tener ni un  sueño mas.


El querer llegaba más fuerte al levantarme, era como desayunar con mucha hambre, pero miraba mis necesidades y no eran tan grandes como yo pretendía, porque al llegar el atardecer…perdía la conciencia del antes para dormir en un ahora, de donde nunca quería despertar.


Y me sometí a pruebas de sueño, y dormí todo el día mientras hacia las cosas rutinarias, y mientras hacia la comida me accidentaba con pequeñas armas, y los cuchillos me maltrataban sin poder evitarlo.


Empecé a soñar con bocadillos que ya compraba hechos para no coger utensilios cortantes, pero después de un tiempo desee los sencillos guisos y volví al desatino de quemarme con el horno, o al echar las verduras en la vapórela.


Y es que no estoy donde debería, sé que estoy tristona, no presto atención a las cosas, y sobre todo tengo que salir más, mis palabras no salen de mí, y cada día se me olvida alguna…


Caminare en los parques, y pronto visitare el mar que me llama, allí seré feliz hasta noviembre.







sábado, 7 de noviembre de 2020

NO TE EXTRAÑEN ...




NO TE EXTRAÑEN ...


No te extrañen mis letras, de los cuatro pilares de mi vida, uno apenas me sostiene, pero eso aun tu no lo comprendes. 


Pasara tu tiempo como paso el mío, cuando yo solo necesitaba mi marido y mis hijos, pero eso después trae más cosas, mas sentimientos abiertos, y más de todo que se escapa de mi ser. 


Llegaran tus días vacíos, cuando ellos se marchen, y su forma de verlos será en fotografías, lo mismo a ellos que a tus nietos, las abuelas no nos quejamos por quejarnos solo por soledad y ganas de abrazarlos y ver sus miradas de cerca. 


No te sonrías al leer, porque yo también me sentí a salvo de esas historias pero ya ves... la vida pasa, para ti también pasara, y te sentirás sola. 


Deja que mi ser vuele junto a su ausencia, que algún día desaparezca, déjame apretarle junto a mi pecho, que deje de extrañarme porque no me ve, deja que mis sueños se cumplan, porque solo quiero sentir como late un corazón fuerte, de niño sano. 


Tú vive, eres joven, pero todo termina demasiado pronto, la vida no tiene fecha para dejarla, solo se va cuando se termina el ciclo de vital, sin edad, pero de seguro que terminara sin que te des cuenta.



EL FUTURO...




EL FUTURO...

De pequeña yo soñaba con el futuro...


Mi madre al llegar la noche y yo preguntarle cuando vendría papà, me respondía está trabajando, entonces yo soñaba que...


En el futuro habría muchas máquinas que le dejaría tiempo a mi padre para estar con nosotros, su familia, y más de una vez imagine como sería vivir todos juntos.


Como era pequeña, no pensaba que las máquinas que trabajarían en vez de mi padre le quitarían la paga que recibía por su trabajo, y que las familias tendrían que separarse y buscar otras formas de trabajo, porque yo por entonces el tema de que mi padre no estuviese en casa era cosa de la sociedad que separaba familias, y no de mi padre que ya no nos quería a ninguno de nosotros...


Imaginaba grandes máquinas que haría el trabajo de mil hombres, y esos hombres se quedarían junto a sus hijos, llevándolos al colé, o al parque, y paseando en los días maravillosos de primavera, o pescando en el río los atardeceres.


A mí me gustaba mucho quedarme a solas en la inmensa casa de mi madre, perdiéndome en sus habitaciones grandes y su largo pasillo, y pensar y pensar, tanto pensé que eso se ha convertido en realidad pero...


Ni mi padre ha vuelto, ni las máquinas de ahora les dieron el jornal a otros padres que ya pasan el día en casa... Con sus hijos, la sociedad ha encontrado nuevos marcados más baratos, y máquinas más grandes, para mandarnos a todos... A la calle, y ahora pienso en otro futuro, donde el hombre o la mujer trabaje, regrese a casa a la hora de la comida, y salgan a pasear al parque... Los fines de semana solamente.




sábado, 17 de octubre de 2020

DESDE ABAJO



                           DESDE ABAJO


Ella había llegado por la mañana como cada día, habíamos salido al parque a tomar el sol, y a la vuelta  jugamos un poco en la terraza hacia calor y la bañe, cuando volvimos  a entrar al cuarto de estar,  alguien desde abajo me llamo… ¡Mamá!


Era mi hijo, el papa de Andrea mi nieta,  que conoció la voz de su padre, y con su vocecita de niña de dos años me miro y dijo, ¿papa? yo desde arriba le dije… ya bajo, yo baje despacio con la niña en brazos, en el salón no estaba, yo le llame y no contesto,  recorrí la casa con la niña en brazos que llamaba a su padre, pero  en la casa no había nadie.


No me  imagine nada, la niña también oyó la voz de su padre, pero estábamos solas, nadie nos llamo desde el  piso de abajo, y al volver  a recoger a la niña, me miro y dijo seguro que te has confundido. 


Yo a solas cuando la niña se fue, un escalofrió me recorrió la nuca, y sentí como un soplo, como una respiración, me dio miedo saber que ya no estaría sola jamás.





domingo, 20 de septiembre de 2020

ENVEJECER JUNTOS

                     




ENVEJECER JUNTOS

No es fácil entender que se apaga la llama del corazón, que la sangre no bombea apasionadamente, que el amor está dormido o algo peor…


La mirada advierte el deterioro del cuerpo, las arrugas en la cara, los kilos que se van cayendo como hojas en el otoño.


Pasan los días uno al lado del otro, sin dirigirse la palabra, sin una mirada furtiva, para que hacerlo, el hilo de la ilusión , el descaro de una blusa  a medio abrochar no importa, y nada conviene a ninguno de los dos.


Y llega ya por la mañana el atardecer de tu vida, y oscurece demasiado deprisa, el camino me asusta, y el desamor lo que más.


¿Habrá solución para mi vida? es difícil si no dejas en el olvido las duras palabras de ayer, y el orgullo paseando tus lágrimas sin secarlas, dejar que el dolor se pasee con su mejor vestido sabiendo que el mirara para otro lado porque ya no te sigue ni con la mirada.


Posare desnuda como cuando nos conocimos, que aun siendo un día de diciembre deje de tener frío, no me importo nada, solo te vi y me enamore, pero aun habiendo pasado tantos años juntos… no todo está perdido, y mi amor al igual que estas letras serán usados para curar el desamor de los años.



domingo, 1 de septiembre de 2019

UN RECUERDO... TARDÍO



UN RECUERDO... TARDÍO

Desde siempre estuvo en mi casa, yo pasaba de largo sin verlo, era algo de casa de mi madre que  me había visto nacer,  pero no le pregunte a mi madre hasta mucho tiempo después como llego, y ella me comento que había sido un regalo de mi padre.


Él había marcado las horas de toda mi vida, estaba viejecito, no funcionaba, yo no sé en qué momento dejo de hacerlo, para mí era un viejo reloj  que había muerto como el amor de mi padre hacia mi madre.


Un día según dice mi hermana mayor (yo no lo recuerdo) a mí me dio por pintarlo de rosa, cosa improbable que lo hubiese decidido sola, ni podía descolgarlo de la pared, y me hubiese visto alguien pero no fue así, mi madre se enfadó conmigo (con razón) y el reloj siguió en la pared, yo no le mire por dentro ni fui más allá de la caja y me olvide…


Al cabo de unos días, estando sola al atardecer me llamo la atención el reloj, se había vuelto loco, las manillas se movían desesperadamente y a mí me dio miedo, me subí a una silla y lo abrí para pararlo, mi sorpresa fue mayúscula al ver que no tenía maquinaria, y que solamente las manillas y el péndulo existían, lo demás…


Yo pensé que lo había matado el día que lo pinte, y su forma de protestar fue resistirse con el único aliento de vida, sin vida. Nadie lo supo, jamas hable del tema, hoy lo recuerdo, lo escribo  y lo rubrico. 



sábado, 10 de agosto de 2019

TODO EL TIEMPO




TODO EL TIEMPO


Empezó  convirtiéndose en unas horas de mi tiempo, para quedarse las 24 horas de mis días.


Al principio, cambiando las muñecas por sueños junto a él, después siendo mi vida un anexo de la suya, y pensé lo afortunada que era.


Olvide el ayer deprisa, como si acabase de nacer, y la vida se volvió loca y yo con ella.


Por entonces no escribía, no tenía tiempo, sus miradas de ojos pequeños, su música, y sus silencios escuchándome en mis locuras, lo fue todo, y no necesite nada más.


El tiempo pasa, y una mirada atrás no perjudica a la salud, aunque a veces la mirada se enturbia y una lágrima de añoranza se pasea por el rostro, y sigues caminando sin querer recordar nada de algo que fue importante y que olvidaste.


Llega un momento de recuerdos, mi familia, mi origen, mi vida pasada, y un adiós a  personas que vivieron cerca y que jamás dije.



miércoles, 8 de mayo de 2019

LA NOCHE







LA NOCHE

Cuando estoy asustada, pienso en las almas que deambulan por las calles sin rumbo… de noche.


Y la otra noche dije me voy, asustada y derrotada, encogido el corazón, la lágrima fuerte y orgullosa, sin saber ni querer perdonar, sin valorar que hay temporadas oscuras llenas de miedo, y perdonar fue la palabra que olvide aquella noche.


Quede en un impas sin saber qué hacer, si hubiese sido de día no habría importado, un banco en un parque, o un viaje en el metro hubiese servido, pero la noche, con ese manto negro que todo lo envuelve, me dejo KO.


Recogí mi orgullo y mi pijama y cambié mi residencia para soñar lejos de él, y no pude ni dormir ni soñar sin abrir la llave del corazón, y después de varias noches de rabia… llore.


Y apareció la razón, el perdón y la palabra, me olvide de casi todo, y pensé que nada era más importante que el, que es la llave de mi vida.



sábado, 27 de abril de 2019

LOS COLOSOS DE MEMNÓN





LOS COLOSOS DE MEMNÓN


Recuerdo que pararon el autobús para que hiciésemos fotos de dos estatuas que representan al faraón Amenhotep III, situadas en la ribera occidental del Nilo, y el guía nos contó que por las noches se oía el lamento de ellos “Los colosos de Memnón”


Yo  no  había  oído  hablar  de  ellos  y  eso  que  había leído mucho sobre Egipto,  y   ese  día  íbamos  a visitar  “El valle de los Reyes” que en verdad  no  sabía  ni lo que  encontraría  allí, en esa tierra  árida  de vida, pero no de historia.


Fue un día maravilloso e interesante, porque aparte de visitar tres tumbas a nuestro aire, después nos enseñaron más, y las pinturas que había dentro eran maravillosas, la mayoría, bien cuidadas, o quizás restauradas, no sé, pero se veían lindas.





Después fuimos a visitar El Templo de Hatshepsut (Deir el- Bahari) esta reina se proclamo faraón a la muerte de su padre Tutmosis I, y fue una mujer de armas tomar, enamorada de su arquitecto, su querido Senmut, el que construyo su tumba y la de cercana.




Fue un viaje precioso, vine loca con tanta información, y que me enamoro su historia, al final supe que los colosos gemían por el viento que se producía entre las dos estatuas,  que están separadas lejos de las piedras del valle.


Algún día volveré…

domingo, 21 de abril de 2019

EL SOFÁ




EL SOFÁ


A  lo largo de los años que tengo el apartamento en la playa, he visto hacer muchas cosas, algunas poco naturales…


He visto hacer el amor en noches de poca luna,  hacer yoga al amanecer, he visto a un señor rezar el rosario mientras caminaba, poner tiendas de campaña en plena playa, y hasta ahogarse a dos personas frente a mi casa.


Pero quizás lo más raro de todo lo que he visto, es llegar a un apartamento a un clan de raza gitana  y sacar cada día entre varios jóvenes un sofá del apartamento a la arena para que se sentara el patriarca.


Era un verdadero espectáculo cada día, bajaba  la familia, y mientras los jóvenes encontraban el mejor sitio para instalar el sofá, las mujeres llevaban toda clase de enseres, mesas y cacharros para comer allí tranquilamente, era para ver cada día el desfile, todo un espectáculo.


En fin que nunca se ha visto todo, y seguro que seguiré viendo más cosas, pero no creo que haya ninguna tan chocante como sofá del patriarca. 



sábado, 13 de abril de 2019

ELENA





ELENA


Yo conocí a Elena en la puerta de la guardería mientras esperábamos a nuestros hijos, ella a su hija pequeña, y yo a mi hijo mayor (el pequeño aun no había sido encargado…) y esperando echábamos nuestras parrafadas.

Cuando la conocí me hablo que tenía un hijo mayor que al hablar de él note cierto acercamiento  quizás desaforado al pensar yo que  una chica la acercaría mas pero no, su hijo era su alma gemela pero joven…

Ella vivía cruzando la calle de casa y cruzando que nos lleva al mercado, y es normal verse pero, nosotras no nos veíamos habitualmente más que en la puerta de la guardería, cuando eso sucedía me contaba cosas de Salvador así se llamaba su hijo, y me hablaba de que me lo presentaría la primera vez que nos encontrásemos en la calle, a él le gustaban muchos temas esotéricos como a mí, y ella me preguntaba cosas que no entendía.

Deje de verla y un día después del tiempo me comento que su hijo buscaba trabajo y que no lo encontraba, me dijo que a lo mejor mi marido podía hacer algo, le di la dirección del trabajo y fue a verle aunque el muchacho no encajo en las expectativas de sector donde mi marido trabajaba, y no consiguió el puesto, cosa que me entristeció, yo creo que mi amiga se hizo muchas ilusiones, yo también, pero no sucedió.

Después de un tiempo la encontré en la clase de yoga, le di la bienvenida por haber tomado esa decisión de ir a buscar en los adentros del ser, y ella se puso a llorar, me dijo ¿no lo sabes verdad? Yo le pregunte qué ha pasado, y ella me dijo que su hijo había muerto en un accidente de tráfico hacia unos días, yo me fui con ella hasta la salida del centro y me contó como había sucedido. Lloramos juntas, me contaba  cómo había sucedido todo, y mas cosas de su hijo, sensaciones y visiones que tenia, y me preguntaba ¿Lola puede ser verdad que yo siga viendo a mi hijo?

Y así se pasaba el tiempo, y allí en la esquina del mercado nos veíamos mucho, antes no nos veíamos y no sé porque, quizás ella me esperaba por si aparecía, ella sabedora de mi forma de ser le gustaba oír lo que yo le decía de su hijo, ya que en su casa dejaron de oírla… todos tenían el mismo dolor, pero su marido encerrado en el, ya no la escuchaba, su hija, no decía nada y apenas le daba consuelo.

Ella me contó una mañana que mientras aireaba su habitación le había visto pasar por la acera de enfrente de su casa, y que sus amigos la habían llamado para decirle que le veían algunas mañanas tomando café en su lugar habitual, ella se lo creía todo, yo le comente… lo ves amiga, el pasa por el frente de tu casa pero no sube a verte, déjale marchar, el ya necesita cambiar de dimensión, tu sabes que el ya está haciendo cosas más importantes pero lo le dejas centrarse con tus lágrimas, por favor … déjale, cumplir su misión.

Paso un tiempo y fue bastante, un día la vi sonriente y me dijo, sabes Lola, he estado soñando cada día con Salva, y me contaba muchas cosas de cómo estaba, y al despertar cada día mis manos estaban sobre mi pecho, y yo que jamás podía dormir boca arriba me extrañaba mucho, aun así sentía un bienestar que había desaparecido cuando él se fue. Después la volvía a encontrar pasado unos meses y me dijo… el me avisaba, y ponía mis manos en el pecho, así descubrí que tenía cáncer de mama una mañana al despertar con su sonrisa en  su cara.

Me comento que ya la habían operado, pero ella estaba bien ya que no le importaba morir para irse con su hijo, pero no fue su momento, lo vio en el quirófano y se lo dijo, no pasara nada mama, yo estoy contigo, y así fue.

Pasado más tiempo aun la vi con su marido, ya no salía sola, el Parkinson le había ganado la partida, me acerque a darle un beso y su marido con ojos de asombro vio como cambiaba la cara, apareció su sonrisa y me dijo tenemos que hablar, le di mi teléfono pero ella ya no llamo.

Ha pasado mucho tiempo se que quizás su marido no dejase que yo hablase con ella, es verdad que él es mas ”normal”, yo estoy un poco loca, y seguro que no quiso que yo escuchase a su mujer hablarme de su hijo al que esperaba ver ya muy pronto.



domingo, 24 de marzo de 2019

ERA INVIERNO



ERA INVIERNO

Era invierno cuando llegaste...


Yo caminaba deprisa por que el viento besaba mi cara pero fuertemente, me sentí desolada al verte pasar de lejos, y no poder quedarme contigo, tú eras mi sueño de años anteriores, y quizás de otras vidas.


Todo empezó a ser aquel día, aunque el sueño, su sueño me acompañaba desde hacía años, y cada noche volvía a mi ante la lejanía de un amor imposible, solo querido por mí, yo chica mala, solo quería querer, lo que la vida me negaba.


Niño mío, que por entonces no mirabas mis ojos, que tu volabas en otras flores, sin saber que yo me marchitaba de amor no correspondido.


Pero la vida pasa cuando pasa, no cuando queremos que pase, y el tiempo llega a su tiempo, no cuando nosotros queremos...


Hay que saber esperar, la vida y los sueños ya me habían dicho que serias mío, y que yo formaría parte de tu vida, solo había que ser fuerte, y una vez más... esperar que llegase tu mirada.





martes, 19 de marzo de 2019

MEJORABLE



MEJORABLE


Cuando volvió a casa trajo con él un único traje, el del desamor, el único que le dejo traer, porque con lo demás ya se había quedado, dejándole un montón de cajas llenas de cables rotos como su vida, y todo tuvo que volverlo a organizar, como un recién nacido lleno de miedo y frustración.


Pero no era un alma en pena, era un ser desenchufado de su vida anterior, de sus  últimos diez años ya  pasados, y lo peor fue quedarse fuera de la vida de su mayor tesoro, y su tristeza se acentuaba mirando sus fotos, acariciando su carita nueva que jamás conocerá como es vivir a su lado, y el no quiso morir lejos de él, porque cuando iba a verle el era toda su vida, y más de una vez puso su corazón de alfombra roja para que le pisara la persona que tanto había querido.


Pero es verdad que ese principio volvió hacer que se volviese más fuerte, y se alimento de ese día que pasaba al lado de lo más querido hasta volver a los 15 días (no le estaba permitido verle mas)  sintió que se tambaleaba de dolor, pero después ya en casa sentía la fuerza de sus miradas, sus sonrisas viviendo juntas esas horas mágicas, y se convirtió en el  ser más valiente, y así decidió quedarse cerca de lo que más amaba… su hijo.


Tuvo suerte de poder soltar ese lastre que le había abducido todo lo mejor de su vida, tardo en comprender que todo es mejorable, hasta darse cuenta que lo pasado era eso solamente, pasado, y que se había quedado con todos sus sueños, pero los sueños vuelven cada noche, y jamás son los mismos, y casi siempre se mejoran, las pesadillas quedan atrás, y al despertar el sol brilla, y unos buenos días papá  en la pantalla de su tablex es la fuerza que necesita para seguir recuperando su vida robada.